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Lacio

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Cuna de la civilización occidental y la cultura cristiana, de lagos y de leyendas, de termas y de historia, de calles antiguas y de colinas verdes: así es Lacio, región del centro de Italia bañada por el mar Tirreno, lavada por las aguas del río Tíber y caracterizada por un territorio predominantemente ondulado y montañoso, llano en proximidad de la costa. 

La región ofrece paisajes que se contraponen y se complementan, escenarios intactos y horizontes espectaculares encerrados en los centros urbanos. 
Al visitante se le ofrecen escenarios de inolvidable belleza como Villa Borghese en Roma, capital de Italia. Es el más famoso parque ciudadano donde se puede pasear, o dar una vuelta en bicicleta; constituye una experiencia única en el arte, con la Galería Borghese, sus obras maestras y su naturaleza, que la rodea y sumerge entre estanques y centenarios árboles. 

Lacio también es una región de termas, cuya historia está ligada a las numerosas fuentes de agua curativa, que tuvieron un enorme desarrollo a partir de la época republicana, y más tarde durante la época imperial. Los romanos construyeron suntuosos baños termales de los cuales existen espectaculares testimonios, diseminados por todo el territorio; el más importante de ellos fueron las Termas de Caracalla, en el corazón de Roma.

Tívoli es otra localidad termal pero su nombre está ligado principalmente a las bellezas artísticas que posee. Su fama se debe a las villas monumentales como Villa D’Este, con espléndidas fuentes, jardines y un palacio, magnífico exponente del período renacentista y como Villa Adriana, antigua residencia del emperador Adriano. Las dos mansiones han sido inscritas por la Unesco en la lista del Patrimonio de la Humanidad. 

Para quienes prefieren el mar, la región ofrece auténticas perlas como Gaeta, Sabaudia, San Felice Circeo, Sperlonga y las islas de Ponza y Ventotene mientras que para los amantes de los lagosBracciano es una encantadora extensión de agua rodeada del verde intenso de la naturaleza en la que se yergue el imponente castillo del siglo XVI. 

Pasear por las callejuelas medievales de los pueblecitos a orillas del lago, dará la percepción de cómo estos lugares han estado ligados no sólo al imperio romano sino que también han sido apreciados en distintas épocas.
Es de ello un ejemplo el lago de Bolsena, en la zona de Viterbo, el mayor lago de origen volcánico de Europa, del que emergen dos islas, Bisentina Martana que, al atractivo de la rica naturaleza que lo rodea y a los espléndidos panoramas, suma las huellas históricas que dejaron los etruscos, los romanos y los que les sucedieron. 

Y por último, no quedarán decepcionados los amantes de la montaña que podrán encontrar localidades de esquí como TerminilloLivata Campo Staffi. Visitar estas tierras nos llevará a disfrutar de lugares únicos, llenos de emociones intensas, que además nos permiten ser conscientes del inexorable paso del tiempo, motor de todos los intentos, por parte de quienes nos ha precedido, de desafiar los siglos dejando algo de sí mismos para la posteridad. 

Las provincias son: Roma (capital), FrosinoneLatinaRietiViterbo

Conocer y descubrir Lacio es como hojear un libro de historia; una página nos lleva a la siguiente a través de una serie de acontecimientos que dejan huellas en el terreno. Así es Roma, la ciudad eterna a los ojos de los visitantes; un conjunto de huellas a seguir para poder reconstruir el libro de historia que se tiene entre las manos. 

Primera etapa entonces, en el corazón de Roma, el majestuoso anfiteatro Flavio, el Coliseo, sede de los juegos circenses donde los gladiadores se batieron; la vía de los Foros Imperiales discurre a lo largo del itinerario arqueológico por excelencia, un complejo único en el mundo con templos, basílicas, edificios públicos y sagrados inmersos en el verde de la vegetación y del que el Foro Romano es el corazón.

Los restos arqueológicos y las obras de inestimable valor encontradas durante las excavaciones son custodiadas en los museos Capitolinos, en el Campidoglio que fue acrópolis de la ciudad antigua. A poca distancia se encuentra el Teatro Marcello y la famosa Boca de la Verdad, que representa el rostro de un fauno esculpido en mármol, a la entrada de la Iglesia de Santa Maria en Cosmedin y que, según la leyenda, tragaría la mano de quienes mintiesen.

La visita de la ciudad continúa siguiendo la rambla del Tiber que lleva a, Castel Sant’Angelo, mausoleo del emperador Adriano y lugar de refugio de los papas, también utilizado como prisión. 
Desde allí, siguiendo la espectacular perspectiva que ofrece vía de la Conciliazione se llega a la Ciudad del Vaticano, sede del estado pontificio, con la célebre plaza de San Pedro, con el abrazo universal de la columnata del siglo XVII de Bernini y la magnificencia de la Capilla Sixtina con el precioso "Juicio Universal", obra maestra de Miguel Ángel del siglo XVI. 

Roma es sede de las principales instituciones del país y no se pueden dejar de mencionar sus edificios, sus basílicas, sus plazas como Plaza de España con la famosa escalinata de la Trinità dei Monti , Plaza Farnese y Plaza Navona con la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini; la Fontana di Trevi, del siglo XVIII, a la que los turistas lanzan un moneda para estar seguros de volver a la ciudad eterna. 

En los alrededores de Roma, la zona de Castelli Romani es un atractivo para los que quieren hacer excursiones sin preocupaciones y un fresco refugio durante las cálidas noches veraniegas. Ostia, en cambio, además de ser un reconocido balneario del litoral del Lacio, merece una mención por sus excavaciones arqueológicas de Ostia antigua, el mejor ejemplo de ciudad de época romana que ha llegado hasta nosotros. A unos 40 kilómetros de Roma, vale la pena sin lugar a dudas visitar Tívoli con sus dos espléndidas villas: Villa Adriana y Villa d'Este, declaradas por la UNESCO patrimonio de la humanidad.

También otras provincias de Lacio nos esperan con agradables sorpresas. Un centro importante desde los tiempos de la Antigüedad es Rieti, rica en restos tanto de época romana como medieval, período en el que la ciudad era un municipio libre, posteriormente residencia de papas. 
La capital de Latina y su provincia ofrecen espléndidas playas que se asoman al mar Tirreno, pero también sugerentes burgos y exhuberante naturaleza en el Parque Nacional del Circeo.
Mucho verde y pueblecitos medievales encantadores son las carcaterísticas de Tuscia y su capital, un oasis de buena mesa y de relax, entre herencias etruscas y la vía Francigena. Poco conocidas a pesar de la belleza de su territorio, la Ciociaria y su capital ofrecena los visitantes espléndidos paisajes, sugerentes pueblos en medio del verde y de testimonios históricos.

El territorio de Lacio está dotado, más allá del notable patrimonio cultural, de riquezas naturales, verdaderos monumentos de la naturaleza
Un ejemplo de ello son sus parques y reservas naturales: el Parque Nacional Circeo, el Parque Natural Regional de los Castillos Romanos, el monumento natural Jardines de Ninfa o el Parque Natural Regional Appia Antica, entre otros.

Recorridos en medio de la naturaleza, en pos del descubrimiento de antigüedades inmersas en la misma, con recorridos didácticos específicos y, para los apasionados de birdwatching, en algunos de estos parques, se pueden admirar las muchas especies de pájaros presentes y observables todo el año. En el Parque Regional de Bracciano-Martignano, los dos lagos homónimos son una atracción para los amantes de la vela y de la canoa, mientras que para quienes prefieren el mar, el archipiélago de Ponza, ofrece a los buceadores interesantes profundidades que explorar, ricas en flora y fauna. 

Las termas son un atractivo para los que buscan curas y relax; Fiuggi, Tivoli, Viterbo, sólo por mencionar algunas, unen el antiguo encanto de sus orígenes, con el cuidado de sus instalaciones equipadas y a la vanguardia. 
Para los amantes de la montaña, además de las conocidas localidades de esquí de Terminillo, Leonessa, Arcinazzo, los montes de Lacio ofrecen la posibilidad de practicar senderismo, cicloturismo, mountain bike, excursiones y alpinismo. 

Roma, como buena capital, ofrece toda lo que es posible encontrar en una gran ciudad: los consabidos atractivos artísticos que la caracterizan y todos los itinerarios y acontecimientos culturales, literarios, exhibiciones, festivales etc. durante todo el año; el cuadrilátero de las compras romano: Vía  Condotti, Via Frattina, Via Borgognona y Via Margutta ofrecen lo mejor de la moda "made in Italy" y mucho más, todo ello en edificios de época y escenarios sin igual, como el de la escalinata de Trinità dei Monti. 

Cafés literarios y aperitivos saboreados en preciosas plazas del centro histórico son el privilegio de ver y vivir esta ciudad y, cómo no recordar también el escenario de la "Dolce Vita" de Federico Fellini, Vía Veneto, símbolo de una época que ha hecho historia, con sus cafés y restaurantes de moda. Pero Roma es mucho más y debe ser descubierta poco a poco en cada rincón, reservando siempre curiosas sorpresas, como la de divisar desde el ojo de la cerradura de un portón, la magnificencia de la Cúpula de San Pedro

La gastronomía del Lacio está compuesta por sabores intensos y profundos, platos simples y auténticos, muy cercanos a la tierra. Descubrir esta cocina es un placer para el paladar: primeros platos a base de ñoquisespaguetis a la Amatriciana, con su característico sabor a guanciale (carrillada de cerdo) y a queso de oveja, espaguetis a la Carbonara, con huevos, queso de oveja y panceta y rigatoni alla pajata (con tripa), por citar algunos de ellos. 


Hay platos a base de cordero y hortalizastripa trasteverinacoda a la vaccinara (rabo estofado), saltimbocca a la romana (rebanadas de ternera rellena con jamón y salvia), que son la verdadera esencia de la cocina típica local, que es posible degustar en una de los muchos restaurantes de la región. 
Entre las joyas de la cocina de esta tierra también se encuentra la alcachofa romana, a la cual son dedicadas varias ferias, la porchetta (a base de carne de cerdo asado) , muy conocido en los Castelli Romani, las aceitunas negras de Gaeta, el aceite de oliva de Sabina y las castañas de los Montes Cimini

Son numerosos los vinos Doc de Lacio que acompañan los gustosos platos de la cocina tradicional; entre éstos recordamos el Aprilia, Aleatico de Gradoli, los vinos de los Castelli Romani y Colli Albani y el Montefiascone Est!! Est!! Est!!!, Que debe su nombre a una leyenda transmitida a lo largo de los siglos:
se cuenta que un abad, durante sus viajes, le encargó a un criado que marcara las tabernas con mejor vino escribiendo la palabra Est (Este) sobre las paredes del edificio. En las tabernas de Montefiascone, impresionado por la calidad del vino ofrecido, el criado escribió Est,Est, Est, (3 veces) para subrayar la óptima calidad de la bebida servida.