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Trieste

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La provincia de Trieste se extiende a lo largo de una pequeña franja de tierra en la extremidad sudoriental de Friuli Venecia Julia, entre el Mar Adriático y la frontera con Eslovenia.
La peculiaridad del ambiente, los tesoros históricos y artísticos y el carácter centroeuropeo hacen de esta ciudad un destino extraordinario, que en el pasado encantó e inspiró a importantes escritores como Rainer RilkeJamesJoyce o Italo Svevo.

En el trecho costero se abre el golfo que acoge a la ciudad de Trieste con su puerto y un alternancia de bahías, pequeños puertos e impresionantes escolleras, con castillos sobre el mar, como el espectacular Castillo de Miramare. La provincia de Trieste, caracterizada por un áspero paisaje cársico revela aspectos siempre diferentes, sorprendentes y fascinantes.

Muy cerca de la costa este territorio se presenta como una tierra rocosa barrida por las ráfagas de bóreas, marcada por una vegetación mediterránea, mientras hacia el interior prevalece una alternancia de alturas con depresiones y montes.

Áreas protegidas de importante valor son la Reserva Natural del Val Rosandra donde crecen plantas raras y singulares, la Reserva Natural Marina de Miramare que se extiende en un ambiente marino-costero con rocas escarpadas y una gran variedad de flora y fauna acuática y la Reserva Natural de las Falesie de Duino, blancos acantilados que parecen desplomarse sobre el mar.

En el Carso triestino se pueden admirar maravillosos espectáculos naturales como la famosa Gruta Gigante, las desembocaduras del Timavo con orillas verdes y floridas, la característica Dolina de Percedol, un característico valle con exuberante vegetación. Las grutas y las cuevas que se encuentran en esta zona tienen particular interés espeleológico, y muchas no han sido aún exploradas.

El encanto del territorio no se limita a sus aspectos naturales: esta franja de tierra acoge tesoros como la elegante ciudad de Trieste con evidentes influencias habsbúrgicas, los pequeños pueblos del interior con sus tradiciones y también las localidades turísticas de la zona costera.

El recorrido del territorio empieza en Trieste, fascinante ciudad que se asoma al mar y que se encuentra rodeada por un atractivo altiplano cársico.
El centro histórico ofrece muchos testimonios de historia y arte entre los que destaca el Arco Ricardo y el Teatro Romano, la Catedral de San Justo del siglo XIV, decorada con mosaicos y el Castillo de San Giusto. Un particular encanto transmite la Plaza de la Unità d’ Italia, de corte vienés, rodeada por palacios neoclásicos en tres de sus lados, mientras que cuarto lado se abre al mar.

Los monumentos que se remontan a diferentes épocas; las cafeterías históricas que en el pasado fueron puntos de encuentro de literatos y escritores, el puerto y las imponentes arquitecturas de estilo liberty, hacen de Trieste una ciudad sumamente evocadora.
Destaca también el imponente Faro de la Vittoria que se eleva sobre el Colle Gretta, monumento moderno en piedra blanca de Orsera, dedicado a los caídos durante la Primera Guerra Mundial.

El histórico tranvía de Opicina ofrece un recorrido panorámico único, y une el centro de Trieste con la localidad de Villa Opicina, subiendo por el altiplano cársico entre atractivos desniveles, con una vista cada vez más amplia del golfo y de la ciudad. A lo largo de la costa se pueden admirar tres castillos antiguos, todos ellos ubicados en magníficas posiciones panorámicas: el Castillo de Duino, rodeado por un amplio parque con terrazas y avenidas, el maravilloso Castillo de Miramar en piedra blanca de Istria que sobresale contra el azul del mar en las cercanías de Trieste y por último el Castillo de Muggia, pintoresca ciudad, situada en el territorio italiano de Istria que se asoma al mar.

Muggia reserva a sus visitantes muchas sorpresas más: un centro histórico de claro estilo veneciano con calles y plazoletas, una magnífica catedral y preciosos palacios.
Es además una localidad turística, ideal para unas vacaciones tranquilas en el mar, junto al cercano Puerto San Rocco, puerto turístico moderno y equipado con todas las comodidades.

Otros destinos de mar encantadores son Baia Sistiana, considerada una de las mejores playas de la costa de Trieste y Duino con sus acantilados y rocas que se precipitan hacia el mar. Entre las muchas y sugestivas atracciones de tipo natural, recomendamos la visita a la maravillosa Gruta Gigante, la gruta hipogea cársica más grande, con fabulosas estalactitas que se han ido formando a lo largo del tiempo gracias al goteo de las aguas.

 Tierra adentro podrá descubrir característicos pueblecitos como Monrupino con la sugestiva fortaleza y el pueblo de Rupingrande con la característica Casa Carsica, una especie de museo etnográfico que recoge trajes, equipamientos y muebles rurales.

Desde Prosecco hasta Samatorza y San Dorligo della Valle: hay muchas aldeas en el altiplano cársico con sus casas en piedra y sus “osmize”, restaurantes familiares muy acogedores donde se pueden degustar los vinos locales y los productos típicos. 

El mar y los paisajes cársicos del territorio de Trieste ofrecen una amplia posibilidad de realizar excursiones en ambientes incontaminados.
Los aficionados a las caminatas, pueden seguir el “Sendero de Rilke”: un recorrido dedicado al poeta que va desde Duino hasta Sistiana a lo largo de los escenográficos acantilados de la Reserva Natural de las Falesie di Duino.

El altiplano cársico es el escenario ideal para diversas actividades: recorridos de senderismo o de bicicleta de montaña, deportes más extremos como la escalada en Val Rosandra o sobre los acantilados del Carso. Los aficionados a la espeleología pueden explorar las cuevas y las grutas cársicas. Los ríos y los cursos de agua del interior son especialmente adecuados para el rafting, para salir con el kayak y en canoa. 
En el territorio, se encuentran también numerosos centros de equitación y golf.

A lo largo del litoral es posible practicar todo los deportes de agua y la vela. La costa rocosa y la limpidez de los fondos marinos crean las condiciones ideales para las inmersiones, con una gran variedad de flora y fauna submarina.

Durante el año del territorio propone eventos de folclore ligados a diferentes tradiciones, entre las cuales se destacan el Carnaval de Muggia con desfiles de carros alegóricos y trajes de época y la Ceremonia de las “Bodas Cársicas” que se hace cada dos años durante el útlimo domingo de agosto en Monrupino: se trata de una representación histórica que deriva de un ritual esloveno.

Durante el año Trieste acoge muchas manifestaciones como el “Festival dell’ Operetta” entre julio y agosto en el que participan grandes intérpretes internacionales, el Festival del cine latino-americano a final de octubre y el “Trieste Film Festival”, dedicado a la cinematografía de Europa centro-oriental, durante el mes de enero.

Los eventos deportivos como la “Barcolana” o la Regata de otoño son muy importantes, esta última es una histórica regata que tiene lugar durante el segundo domingo de octubre en el Golfo de Trieste y la ”Bavisela” o Maratón de Europa, durante el primer domingo de mayo en Trieste.
En casi todas las aldeas se hacen degustaciones de vinos locales y festejos dedicados a los productos típicos. 

La cocina de la provincia de Trieste es una cocina rica y variada en la que se funden las influencias austríacas, vénetas y friulanas.
Entre los platos típicos la “jota” es el más conocido, una sopa de repollo, judias, cerdo y patatas; el “zuf”, plato preparado con polenta; los risotos preparados en diferentes manera; ñoquis de pan y ñoquis de “susini” (ciruela).

Entre las especialidades de pescado, moluscos y crustáceos se destaca la centolla a la manera triestina.
En el interior cársico resaltan los sabores más fuertes: los quesos, las salchichas con verza y el brazuelo de cerdo, el jamón cocido al horno.
Los postres típicos, que provienen en su mayoría de la tradición austríaca y eslovena, son el “presnitz”, hojaldre relleno de fruta seca, el “strucolo” que es un strudel de manzana, la “pinza” y la “gubana”.

De primera calidad son los tradicionales vinos cársicos, entre los cuales el Terrano, la Malvasia y el Refosco.