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Pordenone

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

La provincia de Pordenone se localiza en el área occidental de Friuli Venecia Julia, en la frontera con Véneto.
Encerrada entre los Prealpes Cárnicos y la amplia llanura y delimitada por los ríos Tagliamento y Livenza, cruza valles, colinas y llanuras ofreciendo una gran variedad de paisajes y encantadores escenarios.

Las montañas, de origen dolomítica, presentan desfiladeros impenetrables, agujas, valles estrechos y profundos que albergan localidades turísticas muy interesantes, entre las cuales el moderno y equipado complejo de Piancavallo.
Paisajes típicos al pie de la montaña son los magredi, impresionantes extensiones de arena gruesa y guijarros, paisajes que no han cambiado con el correr de los siglos y que envuelven en una atmósfera sin tiempo a pueblecitos característicos como Cordenons, San Quirino, Vivaro, Zoppola y otros.

En la zona de colina y de llanura se pueden admirar fenómenos cársicos espectaculares como los manantiales del río Gorgazzo, famoso por la tonalidad de azul-turquesa-azul oscuro de sus aguas, las pintorescas fuentes del río Livenza y las numerosas grutas y cuevas naturales, que todavía no han sido completamente exploradas.

Áreas protegidas de particular interés son las del Parque Regional de los Dolomitas Friulanos, conocido por su belleza; el Parque Natural de San Floriano, característico por la conjugación de paisajes naturales, zonas cultivadas y otras dedicadas al pasto y el Parque Fluvial del Noncello que cruza la ciudad de Pordenone. 

Además de las atracciones naturales, la provincia cuenta con pueblos caracteristícos y tesoros artísticos que fusionan la cultura friulana con influencias vénetas y austríacas. Son muchos los testimonios del pasado: el sitio prehistórico de Palù de la Santísima, la ciudad de Pordenone, la aldea de Sacile, el Castillo de Spilimbergo, etc.;  en muchos lugares son visibles las huellas de una historia compleja que tiene sus raíces en el pasado más remoto.

Los sabores de esta tierra son también inconfundibles: las tradiciones gastronómicas locales, la genuinidad de los productos típicos y una amplia variedad de vinos satisfarán toda clase de paladar. 

Primera etapa del recorrido en pos del descubrimiento del territorio es Pordenone, que acoge un centro histórico intacto dominado por el Palazzo Comunale (Palacio Municipal), con la torre del reloj y la logia gótica, y el Duomo (Catedral), con su imponente campanario y su interior decorado de frescos casi en su totalidad.

La principal arteria de la ciudad es Corso Vittorio Emanuele II, flanqueado por espléndidos edificios históricos entre los que hay que destacar el Palacio Mantica-Cattaneo y el Palacio Ricchieri, hoy sede del Museo Cívico de Arte que acoge valiosas colecciones de pinturas y tallas.

No lejos de la capital, merece una visita Porcia, con su majestuoso castillo y sus preciosos edificios históricos y religiosos; en los limites urbanos surge la Villa Correr-Dolfin, una de las villas vénetas más importantes construidas en la región a finales del siglo XVII, inmersa en un magnífico parque.

Sesto al Reghena, es un aldea antigua muy interesante que se ha desarrollado cerca de la espléndida abadía de Santa Maria in Sylvis, complejo de gran valor histórico y artístico. En las cercanías se encuentra la Fuente de Vincheredo, manantial conocido por su belleza y lo sugestivo del paisaje, uno de los rincones más célebres de Friuli.

Rico en memorias históricas, el centro de la aldea de Valvasone cuenta con un castillo de orígenes medievales, valiosos palacios con pórticos y una catedral donde está guardado el único órgano que sobrevive de la escuela véneta del siglo XVI. No hay que dejar de visitar Spilimbergo, conocida como la “ciudad del mosaico” por ser la sede de la Escuela de Mosaicistas de Friuli y famosa a nivel internacional por la producción de mosaicos decorativos, de pavimento y de pared. El centro histórico es encantador con sus casas típicas decoradas con frescos, el célebre castillo y la catedral llena de obras de arte.

Sacile, la pequeña ciudad situada a las orillas del Livenza, tiene un aspecto particular, y conserva en sus monumentos y palacios vestigios de la larga dominación veneciana.
Son numerosas las aldeas tradicionales desde Maniago, la “ciudad de las cuchillerías”, pasando por Polcenigo, la aldea dominada por su fortaleza medieval, hasta Barcis Andreis que muestran ejemplos de la arquitectura típica de montaña.

Múltiples castillos y lugares de fe, como el Santuario de la Santísima, situado cerca de los manantiales del Livenza y el de Santa María de las Gracias en Cordovado, decorada con un magnífico artesonado de madera.

Testimonios de la cultura local y sus tradiciones populares encontramos en el Museo Provinciale de la Vida Campesina “Diogene Penzi”, con sedes en San Vito al Tagliamento, Maniago, y Cavasso Nuovo, mientras que el Museo Casa Clautana profundiza en los aspectos que conciernen a la Valcellina.

La variedad del territorio de la provincia de Pordenone permite practicar diferentes actividades y excursiones en contacto con la naturaleza en las montañas, las colinas o la llanura.
De Cimolais a Claut, hasta Piancavallo, las cumbres nevadas de los Dolomitas con las modernas estructuras, instalaciones y pistas son los escenarios ideales para practicar esquí, snowboard, esquí de fondo o senderismo y escalada.
Se garantízan emociones y divertimiento a lo largo de los numerosos ríos y cursos de agua gracias a las excursiones en canoa y a la pesca.
La sucesión de valles y relieves ofrecen recorridos adecuados al ciclismo y a la bicicleta de montaña, así cómo caminos para excursiones que atraviesan ambientes de singular belleza.

El calendario está lleno de fiestas tradicionales, entre las cuales destaca la famosa feria dei osei que se tiene lugar en Sacile, el primer domingo después de la fiesta de la Asunción (el 15 de agosto). Durante esta feria, a la compraventa de los pajaros se añaden los premios para los mejores ejemplares exhibidos y la gara del chioccolo, canción que imita el canto de los pájaros.

Entre las le manifestaciones religiosas, tienen particular importancia las hogueras de los reyes y el Veindre Seint, sugestiva representación de la pasión de Cristo, realizada el Viernes Santo en Erto y Casso.
Evento característico de Pordenone es la Fiesta de San Marco y Fortejada: con ocasión de las fiestas patronales se come la fortaja, una tortilla con muchos ingredientes, en el Parque de San Valentino.

Características son en fin la evocación histórica de la battalla napoleónica de los Camolli en el mes de abril en Porcia y la evocación histórica de la Macia que se desarrolla en el espléndido escenario de Spilimbergo haciendo revivir el clima de la ciudad en el siglo XVI.

Llanura y montaña se fusionan sabiamente en los sabores típicos de Friuli Occidental.
La cocina característica, de orígen rural, se basa en caldos, sopas de verduras y risotos; muy difundidos son también los gnocchi y la panada, sopa de pan duro. Productos típicos son los embutidos entre los cuales la pitina y los quesos locales cómo el Montasio y los de los alpes cómo el Asin, suave y cremoso. 

Muy amplia es la selección de los segundos platos, especialmente de carne: bolliti (carne de morcillo cocida), guisos y sobre todo carne de caza (jabalí, faisán, liebre). Plato característico es el muset, el embutido cotechino, a servir con la brovada, grelos macerados en vinagre. Típicas son también las tortillas con salami, el frico (queso frito) y la pastissada (polenta con salsa de tomate de cerdo, setas y salchicha cocida al horno).
Entre los postres típicos muy conocidos son las galletas preparadas con harina de maíz, la pinza y el dulce de Spilimbergo.

Pordenone cuenta con una importante producción de vinos tanto blancos, entre los cuales el Tocai, el Pinot y el Verduzzo, como tintos cómo el Cabernet y el Refosco.