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Rimini

  • Descripción
  • Qué ver
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Situada en la parte norte de Italia, la provincia de Rímini se extiende en la parte sureste de la región de Emilia Romaña.
Lugares de vacaciones con playa bien equipadas de servicios, un conjunto de pueblos y aldeas ricas en patrimonio histórico y artístico, un delicioso territorio de colinas en las cercanías del mar, una rica tradición artesasnal yde productos gastronómicos de excelente nivel: todo esto es la ribera de Rímini, desde hace más de 160 años, uno de los lugares de vacaciones más frecuentados de Europa.

El secreto de un éxito tan duradero reside en la cordialidad y en la capacidad de acogida de sus habitantes, una tradición de hospitalidad que se viene renovando frente a los desafíos del presente, un territorio que conjuga mar, colinas, cultura y diversión, valioso patrimonio artístico y espectaculares eventos.
En Rímini personajes como Leon Battista Alberti y Piero della Francesca han dejando huellas de su ingenio, transformándola en un centro vivo y animado también desde el punto de vista cultural.

La ciudad es rica en historia y monumentos, y no es sólo mar, como generalmente se cree.
Descubrirla a través de la poética y original mirada de Federico Fellini nos hará percibir una nueva realidad. 

Rimini es sin lugar a duda una de las localidades de vacaciones más importantes de la costa de Romaña, con kilómetros de playas de arena finísima calientes de sol, puede definirse como capital de la diversión. 

Éste es sólo uno de los aspectos de la ciudad, que cuenta a sus espladas con un floreciente pasado. Colonia romana, ocupada por los godos y los bizantinos, la ciudad inició en el siglo XI un ascenso que culminó con el señorío de los Malatesta en el Renacimiento.

De época romana es el Arco de Augusto del 27 a.C., el más antiguo que ha llegado hasta nosotros, el Anfiteatro y el Puente de Tiberio con cinco arcos que aún hoy se puede recorrer. Aquí se encuentra además el importante conjunto arqueológico de la Domus del Chirurgo (la Casa del Cirujano): aquí, en el siglo III d.C., operaba el médico al que pertenecían los utensilios quirúrgicos conservados de un incendio provocado durante las primeras incursiones bárbaras y conservado en el museo de la ciudad.
Además de estos instrumentos se conservan refinados mosaicos, frescos y decoraciones. Destaca la sala médica que ocupaba como mínimo dos habitaciones en planta baja de la domus.

Testimonio del floreciente período medieval del territorio provincial se conservan en Rímini el Palacio del Arengo y los espléndidos frescos del siglo XIV de la iglesia de San Agustín, obra maestra de una prolífica escuela que tomó de Giotto su inspiración y la iglesia bizantina de Santarcangelo.
Entre los siglos XIII y XIV estas tierras estaban bajo la dominación de la familia Malatesta, una de las familias más potentes de la época. Sus dominios se extendían en distintas regiones de Italia, pero el corazón del señorío estuvo siempre en territorio de Rímini. Bajo los Malatesta cada uno de los burgos del interior se fortificó y florecieron las artes y la cultura.
En Rímini surge el Templo Malatestiano, una de las obras maestras del arte renacentista, edificado por Leon Battista Alberti y embellecido con el crucifijo de Giotto, el fresco de Piero de la Francesca y los bajorrelieves de Agostino di Duccio y Matteo de’ Pasti.
En 1437 Segismondo Pandolfo Malatesta construyó su suntuosa residencia, ese Castel Sismondo que aún hoy, restaurado, domina el centro histórico de Rímini.
El señorío de los Malatesta es el nombre de la región histórica que se formó entre la Edad Media y el Renacimiento en el tramo meridional de Emilia Romaña, entre el mar Adriático y las colinas de Montefeltro, dominio de los duques de Urbino.
En el siglo XII los Malatesta, citados incluso por Dante Alighieri, desde sus fortalezas de Verucchio y Pennabilli comenzaron a consolidar su poder en el valle de Marecchia y en el territorio de Rímini.
Las huellas de esta dominación son bien evidentes: Castel Sismondo y el Templo Malatestiano en Rímini, burgos, fortalezas, fortificaciones y castillos sembrados a lo largo de los bellos valles de Marecchia y de Conca son característicos de todo el interior.

En los decenios centrales del siglo XV se enfrentan los dos grandes representantes de las familias rivales: Segismundo Malatesta y Federico de Montefeltro.
En este período los dos potentes señores renuevan todo el sistema defensivo a base de fortificaciones, castillos y torres; además de encargar grandes obras que han pasado a formar parte de la historia del arte y de la cultura europeas en enclaves de excelencia: San LeoVerucchio (no hay que dejar de ver el Museo Cívico y los restos de la antigua civilización Villanoviana), SantarcangeloTorrianaMontefiore o Mondaino, por citar sólo algunos.
Los burgos fortificados conservan intactos el atractivo natural e histórico, cascos antiguos conservados intactos, fortalezas majestuosas, pinturas y frescos incluso en las más humildes iglesias, museos que custodian los restos de un pasado antiguo y reciente.

A lo largo de la ribera se encuentran RíminiRiccioneBellaria Igea MarinaCattolica y Misano Adriático, localidades veraniegas famosas en toda Europa gracias a una eficiente y moderna organización turística.
La playa es apreciada tanto por los jóvenes como por las familias. La arena finísima y la poca profundidad de sus aguas la convierten en un lugar ideal incluso para los más pequeños.
Algunos números: 40 son los kilómetros de costa equipada con 700 balnearios, 17.000 vestuarios, 100.000 sombrillas, 250 torres de vigilancia, 4.200 patines e hidropedales, 5 dársenas, 470 hoteles abiertos todo el año gracias a un importante segmento de turismo de congresos y de negocios que elige la provincia de Rímini por sus infraestructuras de altísimo nivel, 2 palacios de congresos y una Feria internacional.
Numeroso son los parques de atracciones, algunos acuáticos, centenares las discotecas, locales para bailar, cines y teatros; más de 300 las instalaciones deportivas, varios campos de golf y un autódromo internacional que acoge los campeonatos de MOTOGP.

La Riviera, no sólo en verano sino todo el año, es una explosión de eventos: espectáculos, festivales teatrales y cinematográficos, exposiciones de arte, manifestaciones deportivas, citas culturales, ferias de dicadas a los productos gastronómicos locales y a las tradiciones.
Todas las localidades de la costa y del interior compiten para entretener y a sus visitantes de un modo ameno y acogedor.

Jamás ha habido tierra tan cuidadosa hacia el turismo como la provincia de Rimini; hospitalidad es la palabra de la que se orgullecen, una cualidad que habría que exportar en todo el mundo.

En esta zona se puede practicar cualquier deporte deporte.
En Rimini y otras localidades es fácil encontrar campos e instalaciones para jugar al tenis, baloncesto, fútbol, volley, etc.
Cada vez más clubs y federaciones deportivas escogen la ribera de Rimini como lugar donde desarrollar sus actividades deportivas, encuentros y competiciones. Esto es debido a que las localidades de la costa ofrecen un envidiable sistema de estructuras, campos e instalaciones.
Para los amantes de la bici de montaña la ribera es un auténtico paraíso: desde los senderos en las llanuras de la costa se pasa inmediatamente a los desniveles de las colinas, entre paisajes encantadores e históricos restos. En la costa se encuentran numerosos hoteles equipados para alojar a los cicloturistas.

Los que prefieren el “green” pueden elegir entre el Rímini-Verucchio Golf Club de Villa Verucchio y el Riviera Goolf Resort de San Giovanni in Marignano.
No faltan tampoco los lugares en los que poder disfrutar de paseos a caballo a lo largo de senderos y colinas.
Hay que mencionar además el prestigioso “Stadio del Nuoto” de Riccione donde tienen lugar competiciones internacionales de natación.

Sin embargo la provincia de Rimini es también un territorio con una elevada concentración de gimnasios y de centros para la actividad física y para mantenerse en forma durante las vacaciones.
Destaca también la oferta para todos aquellos que quieren disfrutar de unas vacaciones tranquilas buscando el relax de los centros wellness y de belleza y salud.
Son numerosos los hoteles dotados de este tipo de centros. Es aquí donde se encuentran los espléndidos centros termales de Rimini Terme y Riccione Terme.

Para los que gustan de disfrutar de las tiendas, en Viale Ceccarini en Riccione, por ejemplo, se encuentra la meta ideal de los que buscan las novedades de la estación así como en el centro de Cattolica o de Rímini.
A los que quieren pasar unas vacaciones en la provincia de Rímini se les recomienda hacer una excursión a sus grandes parques acuáticos, como el de Aquafan y Oltremare, ocasiones que no hay que perderse para la diversión de todos.

Tradición, cultura, fiestas y espectáculos son parte integrante de la zona interior de Rímini y cuentan con un calendario activo todo el año.
Los acontecimientos y eventos son innumerables.
No hay que perderse el Palio del Daino en Mondaino, una impecable reconstrucción histórica medieval; el Paganello, para los amantes del fresbee de todo el mundo; la Notte Rosa, la gran y original fiesta que celebra el inicio del verano, un auténtico "año nuevo" estivo; el premio MOTOGP; Santarcangelo dei Teatri, Verrucchio Festival, la Sagra Musicale malatestiana o el Festival del mondo antico son sólo algunas de las famosas celebraciones de la zona.

El interior de Rímini ofrece una cocina fronteriza entre Emilia-Romaña y las Marcas, entre el mar y el monte, entre la tradición y la innovación.
La ribera de Rímini es una zona de sabores genuinos que ama el arte del buen comer.
No hay más que sentarse en cualquiera de los restaurantes de la costa o de los locales típicos del interior para darse cuenta del cuidado puesto por esta gente en la buena comida.
En la mesa no falta la piada, un símbolo de la cocina romañola. Se trata de una pan muy fino a modo de tortita que se degusta caliente con jamón y embutidos, o bien con suaves quesos de untar.

Una especialidad  apreciada por todos son los primeros platos: realizados con la pasta hecha a mano (tagliatelle, strazzapreti, ravioli, ñoquis, cappelletti, etc.) y aderezados con sabroso ragú de carne o de pescado.
Las carnes a la brasa se cocina excelentemente.

En la costa, el rey de la mesa es el pescado, preparado siguiendo la tradición y a menudo incluyendo brillantes ideas nuevas.

Para acompañar la comida se cuenta con los típicos vinos de las colinas de Rímini (Sangiovese, Trebbiano, Pagadebit) que han alcanzado un óptimo nivel cualitativo)
En las localidades de interior se encuentran las granjas agrícolas donde se pueden adquirir quesos de gran calidad como el Ambra de Talamello, un conocido queso de fossa.

La producción de aceite extravirgen de oliva D.O.P, es una tradición antigua que en los últimos años ha obtenido unos resultados envidiables. Los productores son numerosos. Es particularmente apreciada la trufa blanca de Santa Ágata Feltria a la que se dedica una feria que tiene lugar los domingos de octubre.