Está vd. en Home / Descubre Italia / Emilia Romaña / Parma

Parma

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué probar

Su posición geográfica, su historia y su tradición gastronómica han hecho de la provincia de Parma un símbolo de Italia.
Situada en el norte de Italia, esta provincia de la región de Emilia-Romaña se extiende entre el río Po al norte, que la separa de la región de Lombardía, hasta la cresta de los Apeninos que la separa de la región de Toscana.
Es una tierra con prevalencia de colinas y montañas. Sin embargo la llanura de la Bassa Parmense que sigue el curso del río Po, regala un paisaje sugestivo incluso cuando está envuelta por la niebla, salpicada de aldeas, castillos e iglesias antiguas.

En este territorio existen numerosos lagos entre los que destaca el Lago Santo Parmense, el mayor lago natural de los Apeninos de Emilia Romaña.

Los Apeninos de Parma ofrecen a los visitantes una naturaleza pura en un paisaje que merece ser visitado también a través de los senderos que han sido creados por el hombre.

La ciudad de Parma es naturaleza, historia y arte. Celebridades como AntelamiCorreggioParmigianinoVerdiToscanini han dejado la huella de su presencia en una ciudad que se puede considerar una pequeña joya de gracia y refinamiento. 

El núcleo histórico de Parma se desarrolla alrededor de lo que se puede considerar el centro religioso de la ciudad, compuesto por el Duomo, el Baptisterio y el Palacio Episcopal.
El Duomo, que se asoma a la homónima plaza, es un perfecto ejemplo del románico padano, aunque con sucesivos cambios. Presenta un campanario del siglo XIII y en el interior se encuentran célebres obras entre las cuales la cúpula decorada con frescos de Correggio.

El Baptisterio es un edifico octogonal construido con bloques de mármol rosado que junto al Palacio Episcopal del siglo XI, forman un sugerente rincón medieval. 
Frescos del Parmigianino en las capillas y la cúpula de frescos de Correggio son elementos distintivos de la Iglesia de San Juan Evangelista
Es posible admirar otras obras de Parmigianino en la Iglesia de la Madonna della Steccata y de Carreggio en la Cámara de San Pablo en el Monasterio de las Benedictinas.

En las cercanías de ésta última, se encuentra el Palacio de la Pilotta, un conjunto imponente construido por la familia Farnese, que alberga la Biblioteca, el Teatro Farnese, el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Bodoniano y la Galería Nacional y que presenta obras de Correggio, Parmigianino, Beato Angélico, Leonardo da Vinci, Tiepolo, Canova, entre otros.

Poco más allá se encuentra el Teatro Regio, que es un templo de la música de los más ilustres de Italia.
Atravesando Puente G.Verdi bajo el cual corre el torrente Parma, se llega a Palacio Ducal rodeado por una amplia zona verde, inusual ejemplo de parque principesco. El Palacio aún conserva el bloque central originario del siglo XVI y alberga ciclos de frescos de extraordinaria belleza.

Saliendo de la ciudad, toda la provincia de Parma se encuentra salpicada por muchísimos castillos y fortalezas que, desde las faldas de los Apeninos, se distribuyen hasta la llamada “bassa” del Po y que transportan al visitante a un mundo mágico, poblado de damas y caballeros y antiguos castillos. Éstos están considerados como los más bellos y mejor conservados de Italia.
Partiendo desde la Fortaleza de Bardi, que desde las rojas rocas de los Apeninos se impone por su grandeza y esplendor; bajando hacia el valle se encuentra primero el Castillo de Compiano con su aldea, luego el Castillo de Felino hasta llegar a la “bassa parmense” y a la Reggia di Colorno, mansión de los Farnese, de los Borbones, y de María Luisa de Austria. 

Impresiona la monumentalidad del palacio que fascina por los estupendos paisajes que el río Po dibuja al alcanzar la llanura.
Toda la provincia está desde siempre ligada a la vida y a la presencia de este río, eterno punto de referencia.
Entre las comunas de la llanura están Parma y Piacenza.
Se encuentran también Fontevivo con su importante Abadía Cisterciense del siglo XII; Fontanellato con la fortaleza Sanvitale y un ciclo de frescos del Parmigianino; Fidenza, con la estupenda Catedral de San Donnino, uno de los más importantes ejemplos del románico Emiliano.
Por estas colinas no hayq ue dejar de hacer una visita al Castillo de Torrechiara en Langhirano, construido en el siglo XV. 

En la provincia de Parma, al río Po y a su mágico encanto se contraponen el austero y bucólico escenario presentado por los Apeninos y sus parques
Entre todos destaca el Parque Nacional del Apenino Tosco–Emiliano, que ofrece rincones de maravillosa naturaleza pura y la posibilidad de realizar excursiones tanto de tipo histórico cultural para descubrir aldeas y fortalezas medievales, como de senderismo en el monte Sillara, o en los alrededores del Lago Santo Parmense. 
Para quienes amen la naturaleza, se recomienda la visita al Parque Regional de los Bosques de Carrega y el Parque Regional de los Valles del Cedra y del Parma, más conocido como Parque  dei cento laghi (de los cien lagos) y a todos los parques y reservas naturales que representan otro tesoro del territorio y que pueden ser recorridos en bicicleta de montaña, a caballo o en excursiones a pie.

Un recorrido cautivador es el de la Vía Francígena, la vía que en la edad media llevaba a los peregrinos desde Canterbury a Roma. El tramo que pasa por la provincia de Parma es sumamente evocador ya que recorre el río hasta el paso apenínico de la Cisa con senderos fácilmente transitables a pie, en un ambiente lleno de magia.

La provincia parmense, ofrece bienestar a través de sus aguas y termas ya desde los tiempos de los antiguos romanos. 
Las opciones para dsfrutar de esta abundancia de aguas ricas en minerales son muchas. Los complejos más famosos son sin duda alguna los de Salsomaggiore Terme, con sus edificios en estilo liberty y la calidad de sus servicios, y también las de Tabiano, San Andrea Bagni y las de Monticelli, todas ellas inmersas en el verde, lugares de relax y de paz.

Entre las fiestas y eventos hay que recordar el Carnaval de Busseto, nacido en el siglo XIX con disfraces, bailes y música. 
En el Castillo Bardi, en cambio, se puede participar en el Tenzone medieval, un torneo con arqueros, caballeros, bailarinas, nobles y juglares. 

Tan fuerte es la relación de Parma con la cocina que se ha convertido en sede de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimenticia y del ALMA, la Escuela Internacional de Cocina de Colorno. 
Justamente por el respeto de esta fuerte tradición, han sido instituidos tres posibles recorridos de gustos y sabores. 
Uno es la ruta del Culatello di Zibello, en la Bassa Parmense, tierra de origen del Culatello y del lomo cocido de San Secondo.
El segundo es la ruta del Jamón y de los Vinos, en la franja de las colinas con posibilidad de degustar el Parmigiano Reggiano, el Salame de Felino, el Jamón de Parma y los Vinos dei Colli. 
El tercero es la ruta del Fungo Porcino. 

Uno de los puntos fuertes de la provincia es sin duda su gastronomía. 
La gastronomía de esta provincia es tan amplia que basta pensar en las setas de Albereto y Borgotaro, en el pan de montaña, en las tortas de hierbas y patatas o en los platos a base de castañas y frutos del bosque, para hacerse una idea del vasto panorama que se ofrece. 

Los productos de oro de estas zonas y de toda Italia, son el jamón de Parma y los embutidos, el Parmigiano Reggiano, el culatello de Zibello, el lomo cocido de San Secondo
Entre los primeros platos son típicos los cappelletti anolini en caldo de buey o de pollo, tortelli de hierbas, y la bomba de arroz.

Entre los segundos platos, el stracotto con polenta, los cocidos mixtos acompañados por sabrosas salsas, la tripa y la cima rellena o picàja

La tarta de arroz, la tarta de almendras, la spongata, pasta rellena de mielnueces y fruta caramelizada, y las violetas de azúcar, todos son postres típicos.

Entre los vinos D.O.C., destacan los blancos Malvasia y Sauvignon y el tinto Colli di Parma