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Ferrara

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué probar

La provincia de Ferrara es un territorio que se extiende hasta el delta del Po, en una zona en donde la naturaleza brinda paisajes de particular atractivo. Asentamientos lacustres, valles y pinares que llegan hasta los centros balnearios de la costa, ciudades artísticas que crean recorridos de profundo interés.
La provincia de Ferrara, situada en el norte de Italia, se extiende desde el río Panaro hasta el mar Adriático, y linda al norte con el río Po y al sur con el río Reno.

Es un espléndido territorio lleno de inmensas y preciosas llanuras ricas en canales.
La riqueza de los ríos y canales de agua y su posición geográfica le han permitido ser considerada una importante zona de intercambio entre el Adriático y el resto del norte de Italia y Europa.

La historia, que la ve ligada a los Este en su periodo de máximo esplendor, ha permitido a Ferrara poseer una fuerte unión política y administrativa. 
Hoy día con su patrimonio ambiental, con el delta del Po y las Delizie (antiguas residencias de la familia Este) y su centro histórico, caracterizado por el plan urbanístico medieval – renacentista, hacen de Ferrara uno de los lugares nominados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco

La ciudad de Ferrara permite refinado viaje a través de la elegancia de su arquitectura y de sus obras de arte, máxima expresión de época la medieval y renacentista.
Desde el núcleo central de Plaza de la Republica, se llega al Castello Estense construido en 1385 y rodeado por las aguas del foso. El castillo representa un claro símbolo del poder de esta familia que ha dejado huellas profundas.
El Palacio Municipal, unido al castillo a través de un pasaje cubierto, es del año 1200 y fue residencia ducal de los Este.

El palacio se asoma a la plaza donde se encuentra la Catedral  de San Jorge, construida a partir del siglo XII. La grandiosa fachada, iniciada en estilo románico y seguida más tarde en su parte alta en estilo gótico, es una estupenda síntesis de estilos.
En el Museo de la Catedral se encuentran restos y esculturas que provienen en su mayoría de la catedral misma, entre las cuales destacan las antiguas puertas de Organo, del siglo XIII originarias de la Puerta de los Meses de la Catedral que junto a tapices y pinturas se pueden apreciar en el recorrido del museo. 

Muy cerca se encuentra la Logia dei Mercati, con sus talleres antiguos ya presentes en la Edad Media.Muchos son los palacios que enriquecen las calles de la ciudad, como el Palacio Schifanoia ordenado construir por Alberto V de Este en 1385 y posteriormente ampliado, en la actualidad es sede del Museo de Arte Antiguo que alberga colecciones de varios tipos.
Palacio Costabili que la leyenda atribuye a Ludovico el Moro, hoy es sede del Museo Arqueológico Nacional y expone, entre otros, restos de la ciudad etrusca de Spina. El Palacio dei Diamanti se presenta con una fachada almohadillada en mármol blanco y rosa, mandada construir por Sigismondo de Este alberga en su interior la Pinacoteca Nacional. 

Sus alrededores también presentan puntos de sumo interés. Francolino es uno de los primeros centros que se encuentran con la magnífica Delizia estense y atraque para quienes navegan el Po.
Cabe mencionar la Delizia de Belriguardo en Voghiera, la primera residencia construida fuera de las murallas de la ciudad, llamada la Versalles de los Este.
Saliendo de la bella localidad de Codigoro, no se puede dejar de visitar la Abadía de Pomposa, uno de los monasterios más influyentes de Europa en los siglos XI y XII, uno de los centros espirituales más importante del mundo en la Edad Media. Hoy día, de todo ese conjunto quedan la Iglesia de Santa María, el Campanario, el Aula Capitular, el Dormitorio (hoy sede del Museo Pomposiano), el Refectorio y el Palacio della Ragione.

Los valles de Comacchio son uno de los más famosos complejos lacustres existentes en Italia y en Europa. Se extienden en la provincia de Ferrara y parte de la de Rávena, entre Comarchio y el río Reno, y se unen al mar a través de los canales de Magnavacca, Logonovo, Bellocchio y Gobbino.

El lugar más característico de la ciudad es el complejo arquitectónico de Trepponti que se remonta a 1634, compuesto por 5 escaleras y 5 arcos, desde los cuales se goza de un amplio panorama de los Valles de Comacchio.
La belleza del paisaje invita a dirigirse al interior y recorrer el Argine Agosta para admirar uno de los más singulares paisajes de Italia, extensiones de agua y prados que se pierden a lo lejos.
Un paseo en barco puede completar la visita del seductor paisaje de los valles. Comacchio es entre otros, el centro más importante de crianza de anguilas de Italia.

Siguiendo se llega al Gran Bosque de la Mesola, una reserva natural que se puede visitar sólo en parte, a pie o en bicicleta, la cual ofrece rincones paisajísticos singulares, con ambiente silvestres y palustres interdependientes y en perfecto equilibrio.
Superado el Bosque encontramos la localidad de Mesola, antiguo feudo de los Este, los cuales lo eligieron también como residencia de verano. De su pasado conserva los restos de un castillo del siglo XVI.

Dejando Comacchio nos dirigimos hacia Spina, ciudad grecorromana que se desarrolló en los siglos VII y VI antes de Cristo y lugar de intercambio en la desembocadura del Po. Cerca de la ciudad se encuentra una necrópolis con más de 4000 tumbas, cuyos vestigios están expuestos en el Museo Arqueológico de Ferrara.
Cambiando otra vez de paisaje se hace una parada a Argenta, ciudad de origen medieval situada a lo largo de la costa izquierda del Reno, actualmente activo centro agrícola y comercial.
En la parte alta de la zona de Ferrara, encontramos Stellata, con la Rocca di Stellata y el pueblo de Cento, separado de Pieve di Cento por el río Reno, y llamado así seguramente por la antigua presencia de cien cabañas de pescadores, o más, probablemente por una antigua división de tierras. Típico es el barrio judío, fundado en el siglo XIV cuando a Cento llegó una comunidad judía que favoreció un activo comercio de cáñamo. 
No hay que dejar de visitar la Rocca (fortaleza) mandada construir por los obispos de Bolonia, en la segunda mitad del siglo XIV con unos magníficos salones internos. 

El Parque del Delta del Po llama la atención por el inmenso paisaje trazado por el agua y la presencia de bosques, pinares y zonas de marismas, y también por su riqueza de flora y fauna.
El parque se puede visitar siguiendo el recorrido cicloturístico Destra Po, reservado a las bicicletas, que actualmente es considerada la pista para bicicletas más larga de Italia.

 Se puede partir desde Mesola, del Gran Bosque de Mesola con su rica flora y fauna,  y pasando por Goro Gorino llegar a la desembocadura del Po para descubrir las lenguas de tierra de la laguna.
Son zonas, junto a Pomposa y Volano, donde el avistamiento de aves es un espectáculo inolvidable.

Una vez pasados los Valles de Comacchio en Argenta, se extiende el Oasis de Campotto, una de los humedales más grandes de Italia septentrional, que se puede recorrer tanto a pie como en bicicleta solos o con la ayuda de guías.

Muchos son los eventos que alegran a Ferrara y su provincia. 
Justo en la ciudad, el Ferrara Buskers Festival, encuentro internacional de músicos de calle.

Ferrara Sotto le Stelle (Ferrara bajo las estrellas) es la más importante manifestación de música pop de la ciudad y una de las más importantes de italia.

El Palio de San Giorgio, una competencia entre barrios, es considerado el palio más antiguo de Italia ya que fue oficializado en 1297.
En Cento, el famoso e  Carnaval histórico, donde desfilan carros alegóricos que son considerados verdaderas obras de arte. Característica entre otras, de este carnaval es el “gettito” es decir el lanzamiento desde los carros de objetos hacia público, motivo de festejo para grandes y pequeños.

En Comacchio, por último, se organiza la “International Po Delta Birdwatching Fair”, la feria internacional del delta del Po de avistamiento de aves, un encuentro europeo dedicado a los apasionados de ornitología y del turismo natural. 

La cocina de Ferrara está muy ligada a su historia, a su vez vinculada a la corte de los Este, lugar en el que también la cocina era considerada un arte.
De aquí se conservan una serie de platos ricos y elaborados que utilizan no sólo productos de la zona.

Entre las entradas, , el “pasticcio” de macarrones, los “cappellacci” a la calabaza, el "risotto a la focha y a la anguila.
Entre los segundos platos destacan los caracoles a la ferrarese, el bacalao escabechado en vinagre de manzana, las anguilas cocidas de distintas maneras, pero sobre todo escabechadas, criadas en los valles de Comacchio.
Un particular salchichón que se cuece es “la salama di sugo” con la carne de cerdo y el vino tinto entre sus ingredientes principales.

Como postre, el "panpepato", los “mandorlini del ponte”, galletas de almendras y el “topolino de Comacchio”, presente sobre todo en el Día de los Difuntos y de Todos los Santos y la “torta tenerina”.
Otra especialidad que hay que probar es el pan típico de Ferrara llamado “coppia” que debe saborearse con los típicos embutidos de Ferrara.
Entre los vinos recordamos, el Fontana, el Bosco Eliceo Merlot y el Sauvignon