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Oristano

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La provincia de Oristán está situada en la parte centro-occidental de Cerdeña.
Limita al norte con la provincia de Sassari, al este con la provincia de Nuoro y al sur con las provincias de Medio Campidano y Cagliari. Se extiende en una superficie de 3.040 kilómetros cuadrados y comprende 88 municipios.

El territorio de la provincia se presenta muy variado: va desde la amplia llanura del Campidano (que atraviesa en parte también las provincias de Medio Campidano, Carbonia-Iglesias y de Cagliari) al macizo del Monte Ferru, cuya cumbre más alta, el Monte Urtigu, supera los 1000 metros.

En la provincia está también la Península del Sinis.
Además, hay más de 90 kilómetros de costas muy variadas: las playas bajas y arenosas se alternan con acantilados calcáreos, costas de roca con paredes empinadas, altas y continuas.
La provincia la atraviesan dos ríos importantes: el Tirso, que desemboca en el Golfo de Oristán y que con sus 152 kilómetros es el río más largo de Cerdeña, y el Temo, único río (parcialmente) navegable de la isla.

La provincia de Oristán comprende numerosas áreas protegidas, como el Parque Natural Regional del Monte Arci, el Área natural marina protegida de la Península del Sinis-Isla Mal di Ventre y el Monumento Natural de S’Archittu a Santa Catalina, en la provincia de Cuglieri, un arco de 15 metros creado por la erosión marina en las paredes calcáreas y que tiempo atrás fue una cueva.

Alrededor de la capitál de provincia, Oristán, surgen variadas lagunas distribuidas en una superficie global de 6000 hectáreas. La más famosa es la Laguna de Cabras, uno de los principales ambientes de marismas de Europa. Comunicado con el mar, acoge muchas especies raras de aves acuáticas (como el pato colorado, el pato real, la garza imperial, la focha común o el calamón), y está densamente poblado por peces como el róbalo, la anguila y el mújol, con cuyas huevas se produce la botarga, muy apreciada como aliño.

Es de recordar también la ciénaga de Mistras, habitada por gaviotas y flamencos, la de Sale Porcus, oasis permanente de protección de fauna, y la de Is Benas, donde se puede pescar el caniottu, una dorada de pequeño tamaño y muy sabrosa.

En la provincia de Oristán está también el lago artificial Omodeo, que toma el nombre del ingeniero milanés (Angelo Omodeo) quien lo construyó entre 1918 y 1924 para regadío, producción de energía eléctrica y contención del desbordamiento del Tirso. 

La capital de provincia, Oristán, está llena de interesantes monumentos.
De éstos, recordamos la Catedral de Santa María de la Asunción, edificada en el 1200 y retocada en estilo barroco en el siglo XVIII; la Iglesia de San Francisco, que acoge una maravillosa escultura leñosa del Cristo Crucificado remontante al siglo XV.

La Plaza Eleonora, donde hay el monumento de mármol de 1881 dedicado a Leonor De Arborea, quien guió a Oristán y promulgó la Carta de Logu, uno de los primeros ejemplos de Constitución del mundo. Y además, la Torre de Mariano II y el museo Antiquarium Arborense.

A unos kilómetros de Oristán, en dirección hacia el homónimo golfo, después de Cabras y su interesante Museo Cívico, encontramos la Iglesia de San Juan de Sinis, situada en el homónimo barrio y que se remonta al siglo IV, y la maravillosa area arqueológica de Tharros, un verdadero museo al aire libre lleno de testimonios históricos de la ciudad, que fue fundada por los fenicios en el siglo VIII a.C. sobre los restos de una aldea nurágica anterior. Entre los edificios más interesantes está el tophet, un santuario típico de las ciudades fenicio-púnicas, las  termas, los cimientos del templo y una parte del área con habitaciones y bodegas artesanales.

Poco lejos de Tharros está el pueblecito de San Salvatore, donde está, dentro de la iglesia del Cristo Salvador, el hipogeo de San Salvador, un santuario pagano de origen nurágico que se puede atribuir al culto al agua. Es de señalar también en la zona la maravillosa playa de Is Autas, compuesta por la mayor parte por pequeños granos de cuarzo, la playa de Mari Ermi y los espléndidos acantilados de Su Tingiosu. A 4,5 millas de la costa está la Isla de Mal di Ventre, hábitat de conejos, galápagos y reptiles: la isla es parte del Área natural marina protegida Península del Sinis.

En la parte meridional de la provincia, al sur de Oristán, encontramos otros dos pueblecitos a señalar: Santa Justa, donde se pueden admirar restos fenicios y romanos y la catedral en estilo románico del siglo XII, y Arborea, con sus edificios de estilo liberty y neogótico y donde dentro del palacio municipal encontramos una colección arqueológica con hallazgos púnicos, romanos y altomedievales descubiertos en las necrópolis del territorio.

En la zona nor-oriental de la provincia, a 25 kilómetros de la capital, es de señalar la ciudad de Fordongianus, famosa por sus numerosos hallazgos históricos y prehistóricos presentes en el territorio, incluso los de edad romana (restos del acueducto, del anfiteatro, de un puente y de edificios urbanos), con sus famosas termas. Fuera del pueblecito está la histórica iglesia de San Lussorio, construida en el siglo XII sobre un hipogeo paleocristiáno donde, según la tradición, está enterrado San Lussorio, aquí martirizado durante las persecuciones por el emperador romano Diocleciano en el año 304.

Recordamos también en el cercano municipio de Ghirlaza, la Casa Museo de Antonio Gramsci, donde el filósofo y político sardo habitó desde 1898 a 1908. En esta zona están también dos de los más importantes monumentos de la isla: el complejo de la Nuraga Losa (losa en sardo significa “tumba”), y el Santuario nurágico de Santa Cristina, con el famoso pozo sagrado.

Es de señalar, en la zona noroeste de la provincia, la hermosa ciudad de Bosa, rica en monumentos interesantes entre los que destacan el Castillo de Serravalle, con la iglesia de Nuestra Señora de Regnos Altos, la Catedral de la Inmaculada Concepción, la Iglesia del Carmen y la Iglesia de San Pedro Extra Muros, poco lejos del centro habitado.

Para los amantes de la naturaleza, el Parque Natural Regional del Monte Arci ofrece paisajes especiales, buenos para excursiones a pie (senderismo), en bicicleta o a caballo para descubrir la rica flora y fauna locales: se pueden admirar bosques de encinas y maquia, pobladas por jabalíes, zorros, gatos salvajes, martas y comadrejas.
Entre las aves encontramos la paloma torcaz, el arrendajo, la abubilla, la corneja, el halcón peregrino, el gavilán, el azor, el cernícalo y el cernícalo primilla.
El área del Monte Arci está incluida en el perímetro del Parque Geominero Histórico y Ambiental de Cerdeña.

La provincia de Oristán posee más de 6000 hectáreas de marismas, lugares ideales para los aficionados a la observación de aves, donde se pueden ver flamencos, garzas imperiales, garcetas, azulones, calamones y muchas otras especies de aves.
El Área Natural Marina Protegida Península del Sinis-Isla Mal di Ventre, es ideal para el buceo, pero también para practicar la pesca, una actividad que permite a los turistas subir a bordo de pesqueros equipados y transformarse por un día en expertos pescadores.

Para quien ama la tradición, la provincia de Oristán ofrece durante todo el año una serie de acontecimientos y manifestaciones folklóricas. La más famosa es la Sartiglia, una carrera de caballos de origen medieval que se celebra en Oristán el último domingo y martes de Carnaval. En el pueblecito de San Salvatore se puede asistir a la tradicional Carrera de los descalzos, que el primer sabado de septiembre ve centenares de jóvenes vestidos de blanco y descalzos llevar a la carrera una estatua leñosa de Jesús desde el pueblecito de Cabras a la iglesia de Cristo Salvador.

En el pueblo de Sedilo, además, el 6 y 7 de julio tiene lugar la Ardia, una desenfrenada y temeraria carrera a caballo para celebrar a Constantino I, el emperador romano que en el 312 venció a Majencio, usurpador en Roma, en la batalla de Puente Milvio. El primer domingo de septiembre tiene lugar en el pueblecito de Marrubiu la feria de la miel, del queso, de la longaniza y del vino: es una ocasión para conocer y apreciar los productos típicos de la zona.

En la cocina típica de la provincia de Oristán se encuentran variados ingredientes, del mar y la tierra.
Desde los pescados de Cabras (doradas, róbalos, anguilas), preparados de diversas maneras, a la merca, mújol hervido en agua salada y enrollado en hojas de marismas. Gran demanda tiene también la botarga (huevas saladas de mújol, prensadas y secadas), que se come cortada y rallada sobre los espagueti.

En Oristán se preparan los bocconi, hervidos en agua y sal, y los malloreddus all’oristanese, ñoquis de pasta de sémola acompañados de espinacas, acelgas, huevos y nata.
Otros platos típicos de la capital son la gallina al mirto (gallina hervida con ramas de mirto) y el su ghisau, un hervido hecho con varios tipos de carne; de hecho, en toda la provincia las carnes más utilizadas son las de cordero y del cochinillo.

Entre los dulces recordamos los mustazzolus, galletas a base de mosto concentrado, harina de trigo, levadura y azúcar, con forma de rombo y cubiertos de glaseado. Y además, las zippole, grandes rosquillas de carnaval, aromatizadas con aguardiente y que se comen en toda la isla.
Entre los vinos es de señalar la Arborea, la Vernaccia de Oristán, vino famoso a nivel internacional, el Nugarus, el Vermentin, el Sangiovese, el Semidano, el Moscado, y el Bovale.