Está vd. en Home / Descubre Italia / Cerdeña / Nuoro

Nuoro

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué probar

La provincia de Nuoro está en la zona centro-oriental de Cerdeña.
Dando al este al mar Tirreno, limita al norte con las provincias de Sassari y de Olbia-Tempio, al oeste con la provincia de Oristán y al sur con las provincias de Cagliari y de la Ogliastra. Se extiende por una superficie de 3.934 kilómetros cuadrados (el 16,3% del territorio sardo) y es la segunda provincia de la isla por extensión después de la de Sassari. 

La provincia de Nuoro comprende 52 municipios, incluidos Nuoro y Siniscola, pero sólo el 1% del territorio son áreas urbanizadas: domina la provincia el rico y variado patrimonio natural, desde costas a montañas.
De hecho, en la provincia de Nuoro está el macizo montañoso más importante de la isla, el Gennargentu, cuya cima, la más alta, que se llama Punta La Marmora, alcanza los 1.834 metros. Otros importantes relieves son la gran cima caliza cárstica de Monte Albo y en Monte Ortobene.

A las faldas de las montañas se delinea un litoral de maravillosa belleza, que comprende las zonas costeras de DorgaliOrosei y Siniscola.
Detrás de la franja costera, la mayor parte del territorio constituye un área de colinas con bosques de encinas y alcornoques, dominada por la maquia mediterránea. En este paisaje encontramos numerosos sitios arqueológicos. Los ríos más importantes son el Cedrino, el Posada y el Tirso, y cerca del municipio de Gavoi está el lago artificial de Gusana, con nada menos que 60 millones de metros cúbicos de agua.

La Provincia de Nuoro ha estado por mucho tiempo afectada por el fenómeno cárstico, un proceso químico por medio del cual las lluvias, ligeramente ácidas, van disolviendo las rocas calizas. La intensa actividad cárstica que ha afectado a las rocas en el curso de milenios ha originado cuevas de extraordinaria belleza, como las de Sa Oche e Su Bentu, en la valle de Lanaittu, el abismo de Ispinigoli, en el territorio de Dorgali, y la cueva del Buey Marino en Calagonone, la más conocida de Cerdeña, que estuvo poblada hasta hace pocas décadas por los últimos ejemplares de foca monje, hoy día dada por extinta. 

Paseando por el lindo centro histórico en Nuoro, rico en arte e historia, podemos admirar numerosos monumentos.
De entre estos, destacamos la catedral, que ha sido edificada en medio del XIX siglo y que conserva al interior pinturas de artistas locales; la Iglesia de San Simplicio, erigida entre el XI y el XII siglo en estilo románico; el santuario y la iglesia de las Gracias; el MAN, Museo del Arte de Nuoro, distribuido en cuatro pisos de los cuales dos acogen muestras temporales y dos obras de artistas sardos de los primeros años del XX siglo hasta el presente; el Museo arqueológico nacional, donde es posible admirar numerosos hallazgos históricos de la provincia, desde el Neolítico al Medievo.


Es de señalar también el Museo Deleddiano, situado en la casa donde nació la célebre escritora sarda Grazia Deledda (1871-1936), que en 1926 ganó el Premio Nobel de Literatura. El museo acoge testimonios relativos a la vida y a la actividad de la escritora, a quien también está dedicado el Parque literario Grazia Deledda, que propone una serie de trayectos temáticos sobre su vida y sus novelas.

En la zona sur-oriental de Nuoro se abre el territorio de Barbàgia, que comprende el macizo del Gennargentu: una zona llena de atracción pero poco ccesible y poco habitada. Entre los pueblecitos de Barbàgia recordamos Oliena, cuyo centro histórico, con casitas de paredes blancas y ruinas de un castillo medieval, es uno de los más característicos de la isla. Y también Orgosolo, conocida sobre todo por los numerosos murales de contenido político-social dibujados en los muros del centro histórico en los años setenta.

Es de ver también la catedral de Ottana, que se remonta al siglo XII y está hecha de traquita negra y violácea, la basílica del barroco tardío de la Vírgen de los Mártires en Fonni y el centro histórico de Desulo, donde está el Museo Etnográfico “Casa Montanaru”, que muestra trajes tradicionales y objetos de la antigua actividad del pastoreo.
En la zona no faltan numerosos hallazgos arqueológicos, como los cuatro monumentales menhires de Perdas Fittas y la necrópolis de Sa Concas, compuesta por quince tumbas.

Al oeste de Nuoro está el territorio de la Baronia, caracterizado por llanuras fértiles y colinas suaves. Los centros principales son Orosei y Siniscola.
De Orosei son de señalar, además del centro histórico, el Museo Giovanni Guiso, la Parroquia de Santiago el Mayor, construida en estilo árabe, y la Iglesia de San Antonio Abad, del siglo XIV, que acoge una estatua de madera del santo, conmemorado cada 17 de enero con una gran hoguera.

También en la zona noreste de la provincia destacan numerosos hallazgos arqueológicos, como la aldea nurágica de Serra Orrios, entre las más grandes y mejor conservadas de Cerdeña; la tumba de los gigantes S’Ena y Thomes; el pozo sagrado Su Tempiesu, maravilloso ejemplo de arquitectura templaria nurágica, y el complejo arqueológico de Noddule, que comprende una gran Nuraga y una aldea nurágica. 

En la provincia de Nuoro, la naturaleza se impone con maravillosos paisajes de montaña, colina y mar.
Por eso, es el lugar ideal para hacer excursiones (senderismo) descubriendo las numerosas bellezas de los lugares. La flora lozana y la riquísima fauna y avifauna (muflones, zorro sardo, comadrejas, jabalíes, así como gavilanes, halcones peregrinos, buitres y águilas) hacen de esta zona un paraíso para los aficionados de la fotografía y la observación de aves.

Y no sólo eso: en el macizo del Gennargentu hay numerosas localidades en las que en invierno es posible practicar el esquí, con instalaciones equipadas, como las de Fonni.
Para los aficionados a la espeleología, hay muchas cuevas de maravillosa belleza.
La provincia de Nuoro es ideal también para aquellos a los que les gusta el mar, con sus espléndidas playas y ensenadas, como las de Capo Comino, Cala Liberotto y Santa Lucía.

En la provincia hay numerosas fiestas y manifestaciones folklóricas. Es de señalar en particular la fiesta de los fuegos artificiales en honor de San Antonio Abad, el 16 y 17 de enero, y el Carnaval de Mamoiada, caracterizado por la presencia de los mamuthones, máscaras de origen misterioso que desfilan por las calles del pueblo vestidos con pieles, con la cara cubierta con máscaras leñosas trágicas y con pesados racimos de cencerros en las espaldas. 

En la gastronomía de la provincia de Nuoro, el pan carasau (llamado también “papel para la música” por su hoja muy sutil y crujiente), además de comerse fresco, se utiliza también en su forma de pan frattau, es decir, humedecido con agua o caldo y aliñado con salsa de tomate, queso de oveja y huevo escalfado; o como pan guttiau, que se calienta y se aliña con gotas de aceite de oliva y un poco de sal.

Los entrantes son a base de jamón de montaña o de jabalí, de variados embutidos y longanizas.
Entre los platos con pasta, recordamos los culurgiones, grandes raviolis rellenos de queso, patatas y menta, los maharrones de busa y los maharrones hurriaos, que vienen aliñados con salsa y queso fresco de oveja.
De los quesos, hay variadas tipologías de queso de oveja.
Entre los segundos platos, recordamos el cerdo o el cordero asado y la oveja cocida; de los animales se comen también los interiores, como la trattalia, o la sangre.

El dulce típico es la seadas, un gran ravioli redondo y relleno de queso fresco, que se fríe y se le añade miel o azúcar. También está la aranzada, un dulce a base de rodajas finas de naranja cocinadas en miel y cubiertas de almendra.
Rara y de sabor particular es la sa pompia, híbrido entre naranja y pomelo, que crece solamente en la zona costera oriental de la Provincia de Nuoro; esta fruta se hierve y se carameliza en la miel de madroño. El turrón es también típico de la zona.

Entre los vinos es de señalar el Mandrolisai, el Monica y el Malvasia. El licor típico es el mirto