Historia del sitio
Pompeya se erige sobre una meseta (aproximadamente 30 m sobre el nivel del mar), formado por una colada de lava del Vesubio, que controllaba el valle del Río Sarno y en su desembocatura su puerto activo. Desconocidas son las noticias acerca de su origen. Los testimonios más antiguos se datan entre el final del siglo VII y la primera medad del siglo VI a.C, cuando se realiza la primera fortificación, con una específica toba llamada “Pappamonte”, que delimitaba un área de 65 ha. Una civilización “mixta”, donde se fusionaron elementos indigenos, etruscos y griegos, y que condujo al desarrollo de la ciudad. Hacia el final del siglo V a.C, las tribús de los Samnitos, bajadas desde los montes del Irpinia y del Sannio, se extendieron en la llanura de la Campania de hoy (que significa llanura fértil), ocupando las ciudades y formando entre las ciudades costeras una coalición con capital Nuceria. Durante la época de los Samnitas, Pompeya recibe un fuerte impulso en la urbanización: se remonta al siglo V a.C. la construcción de una nueva fortificación en caliza de Sarno, que tenía que seguir un camino similar a la anterior. Hacia el final del siglo IV a.C después de una nueva presión de poblaciones Samnitas, Roma llega en el sur de Italia: sistemas de alianzas y victoriosas campañas militares (343-290 a.C.) la harán potencia hegemonica de toda la región. Pompeya entró come socio (aliada) en la organización política de la res publica romana, y en el 90-89 a.C. se rebeló con otros poblaciones itálicas, que afirmaron a Roma igual dignidad socio-política . Asediada por las tropas de P. Cornelius Sulla, la ciudad capituló y llegó a ser colonia romana bajo el nombre de Cornelia Veneria Pompeianorum (80 a.C.). Después de la deducción de la Colonia, Pompeya se ha enriquecida con edificios públicos y privados, y además se ha adornado lo más posible en las edades de los emperadores Ottaviano Augusto (27a.C. – 14 d.C.) y Tiberio (14-37 d.C.). En el 62 d.C. un violento terremoto sacudió la zona del Vesubio. En Pompeya la reconstrucción inició inmediatamente, pero por la extensión de los daños y por el enjambre sísmico que siguió, terminó después de mucho tiempo: diecisiete años después, cuando el 24 de agosto de 79 d.C. la repentina erupción del Vesubio enterró la ciudad con cenizas y lava. La ciudad enterrada fue descubierta en el siglo XVI, pero solo en 1748 comenzó la exploración, con el Rey de Nápoles Carlos III de Borbón, y continuó de manera sistemática en el siglo XIX, hasta las más recientes excavaciones, restauración y valorización de la ciudad antigua y de su excepcional partimonio de arquitecturas, esculturas, pinturas, mosaicos. La zona arqueolóquica de Pompeya se extiende por casi más de sesenta y seis ha y, entre estos, casi cuarenta y cinco han sido excavados. La división de la ciudad en regiones (barrios) y insulae (aislados) fue realizada por G. Fiorelli en 1858 con fines de estudio y orientación. Los nombres de las casas, cuando no se conoce el nombre del propietario, fueron dados por los escavadores basandose sobre los descubrimientos especificos u otras circunstancias.
La historia de las excavaciones
Las excavaciones comenzaron en 1748, durante el reinado de Carlos de Borbón, Rey de las Dos Sicilias, con la intención de aportar fama y prestigio a los reales. Se procedió de manera esporádica y en diferentes puntos de la zona, que sólo algunos años más tarde fue identificada como Pompeya, sin un plan sistemático. Fueron traídos a la luz parte de la necrópolis fuera de la Puerta de Ercolano, el Templo de Isis, y parte del distrito de los teatros. El período de ocupación francesa, al comienzo de 1800, vio un aumento de las excavaciones, que terminó con el regreso de los Borbones. Trabajaron en el área del anfiteatro y del Foro, de la Puerta de Ercolano y de los teatros. Gran eco provocó el descubrimiento de la casa del Fauno, con su gran Mosaico que representa la Batalla de Alejandro. Después de la unificación de Italia y el nombramiento de Giuseppe Fiorelli como director de las excavaciones (1861) se produjo un cambio en el Método de trabajo. Se trató de conectar los núcleos que habían sido descubiertos, de proceder de manera sistemática y de tener registros detallados de las excavaciones, para dejar en el lugar las pinturas (que antes se llevaban al museo de Nápoles). Fue introducido también el método de moldes de yeso, que hizo posible la recuperación de la imagen de las víctimas de la erupción. A principios de este siglo, la exploración se extendió siguiendo las principales calles, hacia la parte oriental de la ciudad, poniendo más atención a las huellas dejadas por los pisos superiores de los edificios. Esto condujo al largo período (1924-1961) de Amedeo Maiuri. Este período de intensa actividad, además del descubrimiento de los edificios de gran prestigio (como la Villa de los Misterios) tiene que ser señalizada la finalización de la demarcación de la ciudad, la excavación de una gran parte de las áreas I y II, y la Necrópolis de Puerta Nocera, el empiezo metódico de la exploración a las capas subyacentes al nivel de la excavación del 79 d.C, a la búsqueda de las fases más antiguas de Pompeya.
En las últimas décadas, la actividad de excavación se redujo progresivamente, para concentrar los limitados recursos disponible en la restauración y en el mantenimento de los edificios que ya se han descubiertos.
Horarios:
Desde el 1° de noviembre hasta el 31 de marzo: 8:30 - 17:00 (última entrada a las 15:30). Desde el 1° de abril hasta el 31 de octubre: 8:30 – 19:30 (última entrada a las18:00). Cerrado el 1° de mayo.
Billete:
Entrada - validez 1 día: General: 11,00 € - Reducida: 5,50 €. Acceso a los 5 sitios (Pompeya, Ercolano, Oplonti, Stabia, Boscoreale) - validez 3 día: General: 20,00 € - Reducida: 10,00 €