Está vd. en Home / Descubre Italia / Campania / Palacio Real de Caserta

Palacio Real de Caserta

Símbolo de la ciudad de Caserta y lugar Unesco, el Palacio Real es uno de los monumentos más importantes del patrimonio artístico italiano.
Diseñado en el siglo XVIII por el arquitecto Luigi Vanvitelli bajo la dirección de Carlo III de Borbone, el palacio es una verdadera obra maestra de arquitectura y decoración y encierra numerosas obras de artedignas de ver.Palacio Real de Caserta Visitando su interior lo que más impresiona es la continua sucesión de estucos, bajorrelieves, frescos, esculturas y  pavimentación decorados. 
Destacan los de la Sala de Astrea, la Sala de Marte y la Sala del Trono, el más grande de los apartamentos reales, utilizada para acoger a las personalidades de la época. 

La pinacoteca está organizada a través de una serie de habitaciones conectadas y alberga numerosas pinturas que representan la muerte, la guerra y los retratos de la familia de la familia Borbón. En el apartamento “viejo” se expone el pesebre borbónico, grande pasión de la noble familia por la cual nació la famosa tradición napolitana de la decoración navideña

La Biblioteca Palatina se encuentra en los apartamentos de la reina, una mujer refinada de gran cultura, la sala aparece finamente decorada con relieves y frescos, entre los que destaca el de los signos del zodíaco y las constelaciones,  realizado de acuerdo con el diseño del artista Vanvitelli.
Las salas dedicadas a las cuatro estaciones son dignas de visitar. 

El hermoso parque es una parte integral de la majestuosidad y de la belleza del Palacio Real de Caserta.
El parque es un claro ejemplo del típico jardín italiano, con grandes extensiones de césped, arriates con trazos geométricos y sobre todo, un triunfo de las obras hidráulicas. 
A lo largo del eje central hay piletas, fuentes y cascadas, decoradas con grandes grupos escultóricos. 
El resultado es un efecto escenográfico de alto impacto que alcanza su clímax en la Gran Cascada
Junto al jardín italiano está situado el  jardín inglés, menos simétrico respecto al primero, solicitado por María Carolina de Austria y rico en plantas exóticas como los hermosos cedros de Líbano.