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Tarento

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La costa del golfo de Tarento en Apulia, un arco de 140 Km, es un abanico de naturalezas diferentes y bonitas: zonas ásperas y salvajes, rocas precipitándose hacia el mar, larguísimas playas de arena muy fina que se funden con el azul intenso del mar y el verde de la vegetación mediterránea, con tramos completamente aislados y otros vivificados por bonitas poblaciones marinas.

Suaves dulces, valles amplios y zonas rocosas componen el paisaje tierra adentro, interrumpido por características aldeas, por antiguas y aisladas fincas y por grutas naturales con los signos de antiguos asentamientos rupestres.
En muchas zonas pueden verse los famosos trulli, construcciones cónicas típicas de Apulia. Muchas fincas han sido reestructuradas y, hoy en día, alojan importantes empresas agrícolas y vinícolas, testimonio de la antigua tradición apuliana en la producción de excelentes productos, como el aceite y el vino.

Una tierra con muchas facetas, un mosaico de ambientes naturales diferentes pero vinculados armoniosamente entre ellos, puerto de llegada de culturas diferentes que en los siglos han dejado huellas importantes de su paso: iglesias, castillos, palacios, restos de antiguas civilizaciones que componen el rico patrimonio cultural de Tarento y de su territorio.

Una historia que también se percibe en el folclore que anima los muchos festejos, populares y religiosos, que se celebran durante todos los meses del año, muchos dedicados a los antiguos oficios que hoy todavía se ejercen en pequeños talleres artesanos. Los itinerarios que se pueden recorrer para visitar este rincón de Apulia son muchos y todos con un denominador común: la rica y sabrosa cocina local, preparada todavía según la antigua tradición, basada en ingredientes de primera calidad y sobre todo en la pasión que los tarantinenses ponen en la preparación de sus especialidades. 

Castillo aragonés, Taranto“Ciudad de los dos mares”, así es conocida Tarento, que se extiende sobre una lengua de tierra que divide el mar abierto, llamado mar Grande, del mar Pequeño. Sobre el canal artificial que los une está el famoso puente giratorio más allá del cual se encuentra el corazón de la Tarento antigua, un antiguo pueblo medieval con la Catedral de San Cataldo, el Castillo aragonés, llamado también “Castillo de San Ángel”, y muchas más memorias que hablan de sus antiguos orígenes. 

La ciudad de los dos mares, pero también de las dos caras, porque al otro lado del puente, el progreso y la modernidad han dibujado la Tarento nueva, una ciudad crecida alrededor del burgo del mil ochocientos a la ribera del canal navegable. Aquí, cerca del ex-Convento de los Alcantarini de San Pascual, se encuentra el Museo arqueológico nacional, famoso por la riqueza y la rareza de los restos que expone. 

A lo largo de la costa hay muchas bellas poblaciones donde se puede disfrutar durante las vacaciones de relax y de diversión, zambulléndose en las aguas cristalinas del mar Jónico y gozando del sol tumbados sobre la arena blanca y finísima del largo litoral. Al norte de Tarento está Marina di Ginosa, una pequeña joya de la naturaleza con un mar transparente que refleja el azul del cielo y el verde de los grandes pinares. 

A lado de Salento se encuentra Marina di Pulsano donde bajos acantilados, blancas ensenadas y aguas trasparentes ofrecen al visitante un panorama realmente bonito. Al sur de la capital hay otra zona de atractivo, Marina di Leporano, ideal para quien prefiere una costa accidentada, con paredes rocosas que se interrumpen para acoger pequeñas bahías de playa.

El mar, aunque espléndido, no es el único atractivo de esta tierra. Una naturaleza extraordinaria, a menudo verde y exuberante con amplios viñedos y olivares, con trechos rocosos y ásperos con barrancos, grutas y depresiones rocosas, que recuerdan las antiguas civilizaciones rupestres, dibuja el sugestivo paisaje tierra adentro de Tarento. 

En Massafra están los “barrancos de San Marcos y de la Scala” una tupida red de sendas, cuestas, grutas y lugares de culto alrededor de los cuales se ha desarrollado la parte moderna. Notable por su dimensión e importancia histórica es el barranco de Laterza, con una longitud de 12 Km, que atestigua los antiguos orígenes de esta población. Grottaglie, conocida como la “Ciudad de las muchas grutas”, un antiguo burgo cuyos primeros asentamientos remontan al siglo I d. C., es famoso en el mundo por la producción artesanal de la cerámica, un arte que tiene sus raíces en tiempos muy remotos.

De la vida rupestre a las antiguas masías, auténticas haciendas agrícolas que, en la Edad Media fueron el punto de fuerza del desarrollo agrícola. Se encuentran en todo el territoriopero, en Crispiano se pueden contar al menos 100, lo cual ha hecho merecer a la villa el apodo de “la Villa de las 100 masías”.

Es notable también la presencia de restos rupestres, como por ejemplo el “Villaggio di Triglie”. No se debe perder una visita a Castellaneta, en el corazón del “Parque del las Gravinas”, un variado ambiente natural con huellas históricas que la hace aún más sugestiva. Encima de Tarento está Martina Franca, una bonita villa que asoma al “Valle d’Itria”; el verde exuberante de la naturaleza, interrumpido por los blancos trull” y por las antiguas masías que enmarcan la arquitectura barroca del centro histórico. 

Marina de Pulsano, Taranto | Fuente: wikicommons, photo by AsiaEn los últimos años ha crecido notablemente el deseo de redescubrir el sabor de las cosas “hechas como antes”, es decir como manda la tradición. De aquí surge la idea de los “caminos” dedicados al descubrimiento de sabores genuinos y de los antiguos oficios. En la provincia de Tarento son muchas las rutas para descubrir los preciados vinos y aceites de origen controlado o el arte de la elaboración de la cerámica que ha hecho famosa esta tierra.

Esta zona de Apulia ofrece la posibilidad de excursiones muy interesante.
Un buen destino para los apasionados de la fotografía y de la observación de las aves es el lago de Salinella, cerca de Marina de Ginosa, donde pinares, claros y zonas arenosas alojan una rica variedad de fauna y de aves.

En el espléndido escenario de “Ribera de los Tessali”, acariciado por la límpidas aguas del mar Jónico, los apasionados del golf encontrarán los espacios ideales para practicar este deporte. Y si el mar es vuestra pasión, hay muchas oportunidades para practicar los deportes acuáticos y también menos duros como el buceo

Capocollo, TarantoLa gastronomía de la provincia de Tarento se caracteriza por una doble tradición que la hace completa y cautivadora: la muy marinera y la rural del interior.

Se pueden gustar mejillones  y ostras, orgullo de Tarento,  pescado y otros moluscos, combinados con la pasta típica del lugar o también como segundo plato, enriquecidos por el exquisito aceite extra virgen de oliva de la localidad.
Los cultivos del interior abastecen excelentes materias primas para platos a base de verduras, legumbres y hortalizas también óptimas combinadas con pescado. Sin duda, hay que saborear los quesos típicos –merece especial mención la burrata y los embutidos, entre ellos resalta el sabroso capocollo de Martina Franca

Y, como colofón una amplia variedad de fruta muy dulce: uva, naranjas y la famosa clementina del Golfo de Tarento. Sabores intensos que merecen ser acompañados con excelentes vinos y Tarento ofrece algunos realmente especiales, como el Primitivo de Manduria, el Martina Franca y el Lizzano