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Foggia

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Conocida también como Capitanata o Daunia, la provincia de Foggia constituye el límite septentrional de Apulia, limitando con Molise y Campania.

La zona oriental está ocupada por el promontorio del Gargano, el “espolón de la bota”, y por las expléndidas Islas Tremiti, destino favorito de muchos de los visitantes que, cada año, escogen Apulia como lugar para sus vacaciones.
Las numerosas localidades situadas a lo largo de la costa adriática, ofrecen múltiples oportunidades de vacaciones y relax, tanto para los amantes de la vida de playa como para quien desea dedicarse a hacer excursiones por la naturaleza.

Pero el encanto del interior no tiene nada que envidiar a la belleza del paisaje marino. El Tavoliere es la más vasta llanura de la Italia meridional, con sus grandes plantaciones de trigo que en verano brillan bajo los rayos del sol y se interrumpen solamente cuando encuentran las alturas de los Montes Dauni, y se encuentran salpicadas de verdes bosques: un paisaje de encanto especial con colores, perfumes y sonidos hoy en parte olvidados.

Una tierra rica en historia, narrada por excavaciones arqueológicas que han sacado a la luz los restos de los primeros asentamientos, de imponentes castillos medievales y de muchos edificios religiosos. Una cocina artesanal y genuina alegrará el viaje en la provincia de Foggia. 

Iglesia de Padre Pío, San Giovanni Rotondo, FoggiaLa península del Gargano y las Islas Tremiti son con total seguridad la joyade la provincia de Foggia. Aguas cristalinas, grutas, ensenadas, colorados jardines y una exhuberante vegetación son los elementos que caracterizan estas obras de arte de la naturaleza.

Entre las muchas localidades para visitar, Vieste es la más famosa. Enormes extensiones de arena con su característico color, bañadas por un mar espléndido, se alternan con tramos de costa interrumpida por numerosas cavidades marinas como la Sfondata y la gruta Esmeralda. El candor de las pequeñas casas, el verde de la flora mediterránea y el azul intenso del mar son los colores que tiñen la bonita Peschici, con playas engastadas entre las paredes rocosas de la costa, lugares ideales para relajarse bajo los rayos del sol agradablemente refrescados por una ligera brisa marina.

Bajo la península del Gargano, asomada al golfo de su mismo nombre, se encuentra Manfredonia, típica ciudad medieval con su Castillo construido por el suevo Manfredo y hoy, sede del Museo Nacional que expone restos arqueológicos del periodo neolítico.

La Catedral, dedicada a San Lorenzo Maiorano Obispo de Siponto, custodia valiosas obras de arte: el icono y la estatua de madera de la Virgen de Siponto, el crucifijo de madera del siglo XIII y el Cristo en la columna (siglo XVI). Son interesantes también la Iglesia de San Benedicto, en el corazón del centro histórico, de arquitectura lineal embellecida con columnas adosadas, relieves y capiteles estucados y, a las afueras de Manfredonia, la Basílica de Santa María Mayor.

En la franja costera que se extiende desde el Gargano hasta la desembocadura del Cervaro, se encuentra el Parque Arqueológico de Siponto que, más allá de la existencia de antiguos asentamientos que se remontan al neolítico y a la edad de bronce, testimonia el gran desarrollo de esta zona cuando la antigua Sipontum se convirtió en colonia romana.

Los múltiples lugares de culto y las numerosas fiestas religiosas que, a lo largo del año, se celebran en todo el territorio apulense, ponen de manifiesto la profunda devoción que anima este pueblo desde tiempos antiguos. En la provincia de Foggia se encuentra San Juan in Rotondo, con el complejo de Santa María de las Gracias, que custodia los restos de Padre Pío, y la nueva iglesia dedicada al Santo, proyectada por el gran Renzo Piano.

A lo largo de la línea que marcaba el recorrido de la Via Sacra de los Longobardos, surge Monte Santo Ángel con una espléndida vista del golfo de Manfredonia y el Tavoliere. Aquí, en una de las muchas grutas dispersas por la roca calcárea del promontorio gargánico, se encuentra el altar de S. Miguel Arcángel incorporado, sucesivamente, a la Basílica del mismo nombre, meta de peregrinos, hoy como en la antigüedad.

Adentrándose en la llanura del Tavoliere se encuentra Lucera, antiguo burgo construido sobre un asentamiento neolítico y escena de importantes acontecimientos históricos. Lucera conoció un gran desarrollo cultural y urbanístico durante la época romana, periodo en que fue construido el gran Anfiteatro. Dos imponentes puertas, decoradas de columnas jónicas, señalan la entrada a la arena, atravesada por una galería y tres ambientes subterráneos dedicados a guardar a los animales y los utensilios utilizados durante las representaciones lúdicas.

Testimonio del periodo Suevo-Angevino es la Fortaleza que domina desde el alto, la ciudad entera. Hecha construir por Federico II en el lugar de la antigua acrópoli romana, viene sucesivamente potenciada por Carlos I de Anjou con la construcción de una muralla de 900 metros, con 22 torres de avistamiento y un profundo foso excavado a lo largo del perímetro.

Asomada a la espléndida Plaza de la Catedral, en encuentra la Catedral angevina dedicada a Santa María de Assunta, patrona de la ciudad. La fachada externa presenta una estructura asimétrica y tres puertas de acceso. El interior, subdividido en tres naves, aloja interesantes obras de arte.
Un viaje en la historia de Lucera, de la prehistoria a la Edad Media, se ofrece en el Museo Cívico, con sede en el Palacio de Nicastri-Cavalli del siglo XVII situado en el centro histórico de la ciudad y dedicado a Giuseppe Fiorelli, famoso arqueólogo italiano. Y al centro del Tavoliere se encuentra Foggia, capital de la Capitanata.

Carnaval Dauno, Foggia | Fuente: wikicommons, photo by Lioce94La belleza del mar y la riqueza de los fondos marinos del Gargano y de las islas Tremiti ofrecen la oportunidad de practicar toda clase de deportes acuáticos. Vela,  windsurfkitesurf y  piragüismo para explorar cada ángulo de estos paraísos terrestres y buceo para quien, experto o aficionado, ama sumergirse en el azul intenso del mar y nadar entre la exuberante y muy colorida vegetación de los fondos y las variadas especies de peces que pueblan, inalteradas, la reserva marina de las Tremiti.

Para admirar el paisaje interior se aconseja una excursión en bicicleta de montaña o a caballo a lo largo de las sendas que atraviesan la Daunia. Aire puro, naturaleza incontaminada e intensos aromas serán los buenos compañeros de viaje para quien prefiere el senderismo o la bicicleta tradicional.

El Parque del Gargano es un verdadero paraíso para quien ama observar las aves, tanto en invierno como en verano. Cigüeñuela, avoceta, tindío, gaviota roja, porrón pardo, garza bruja, garceta son algunas de las muchas especies que podrán ser avistadas caminando entre el verde de esta joya de la naturaleza.

Y si el periodo es el adecuado, no os perdáis el famoso Carnaval Dauno de Manfredonia, llegado a su 57ª edición, una vistosa y gran fiesta con un rico desfile de carrozas alegóricas y comparsas de disfraces.

Focaccia con tomates, FoggiaEl pan es una de las muchas exquisiteces de la buena cocina apulense.
Y en la tierra del Tavoliere, donde el dorado del trigo colorea por entero el paisaje, no pueden faltar recetas acompañadas de una sabrosa bruschetta (pan tostado con ajo y aceite) o de una rebanada de pan duro con tomates y cebollas crudas y aliñadas con el excelente aceite de la localidad.

En los antiguos mesones, si se tiene fortuna, se puede aún degustar el pancotto, una sencilla pero sabrosa receta campesina. Y en una tierra donde la elaboración del pan es considerada un verdadero arte, no pueden falta pizzas focaccie preparadas con gran atención y enriquecidos con jugosos tomates, dulces cebollas y frescas anchoas.

Entre los primeros platos se destacan las tradicionales pastas caseras, como las clásicas orecchiette, junto con atrayentes menestras como la maritata y la minestrone, un verdadero triunfo de sabores gracias a la frescura y a la calidad de las hierbas selváticas, de las verduras y de las hortalizas.

La carne de cordero, tierna y delicada, se utiliza como condimento para la pasta o para preparar característicos segundos platos, usando todas las partes del animal.

El mar regala la materia prima para suntuosas sopas de pescado, ricas parrilladas y recetas a base de pescado azul. Excelente la salsa de langosta utilizada como condimento de primeros platos y, para quien ama lo “crudo”, no se puede perder el sabor intenso de las ostras del Gargano.

Generosa es también la producción de quesos que cuenta, entre los productos típicos, el canestrato curado en las fiscelle (cestos de juncos), el pecorino (queso de oveja) estupendo para comer con una rebanada de pan apulense o para condimentar los primeros platos de pasta y los quesos de Mattinata, pequeño pueblo campesino inmerso en una naturaleza incontaminada, donde la elaboración de la leche respeta las antiguas tradiciones. Platos ricos y sabrosos exaltados por el sabor intenso del famoso aceite apulense que aquí encontramos bajo la denominación Dauno DOP. Dulce y afrutado es el producido en Mattinata, tierra de la ogliarola gargánica.

Y un buen vaso de San Severo, Orta Nova, Daunia Cacc’è Mmitte de Lucera para completar la opulenta comida ofrecida por Capitanata.