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Téramo - Vista con Catedral
La provincia de Teramo está caracterizada por la vertiente oriental de los Apeninos de esta región y por valles que terminan dulcemente en la costa adriática. Limita al norte con Las Marcas, al sur con las provincias de Pescara y L’Aquila y al oeste con el Lacio. En su territorio hay 47 municipios. Los más poblados e importantes son Teramo, Roseto degli Abruzzi y Giulianova.
Uno de los antiguos pueblos más relevantes que vivieron en esta zona son los Picenos, que ocupaban Las Marcas (que antiguamente incluían el actual territorio de los Abruzos). El Reino de Nápoles instituyó la provincia de Teramo en 1806 y la dividió de la actual provincia de L’Aquila.
El territorio de Teramo está dominado por dos de los más importantes relieves montañosos: el macizo de la Laga, con bosques, gargantas y cascadas y el Gran Sasso d’Italia, que marca el límite occidental de la provincia y termina con el Corno Grande (2.912 m). Aquí encontramos también el Calderone, el glaciar más meridional de Europa.
En la costa se hallan las “siete hermanas”, las localidades marítimas de la provincia. Aquí encontramos litorales arenosos y clima mediterráneo, que favorece el crecimiento de palmeras, pinos y adelfas. Sin embargo, en el territorio predominan las zonas de colinas. Entre los ríos más importantes que fluyen entre los valles encontramos el Vomano, que forma el Lago de Campotosto.
Teramo es la antigua Interammnia, literalmente “ciudad entre dos ríos”, ya que estaba atravesada por el Tordino y el Vezzola. Dista unos 20 kilómetros de la costa adriática y unos 40 kilómetros del Gran Sasso. Es una ciudad llena de historia y muy atractiva. Fue fundada en tiempos de los fenicios y aún hoy está plagada de restos arqueológicos que atestiguan el paso de diferentes pueblos, sobretodo a trevés de sus restos funerarios, parecidos a los de las tumbas picenas. Hoy los monumentos son el recuerdo de las distintas dominaciones, desde la de Francisco Sforza a la de Alfonso de Aragón, pasando por los españoles o los franceses hasta el Reino de Nápoles en el siglo XIX.
El Museo Arqueológico F. Savini representa el núcleo central de los museos de la ciudad. Entre las obras artísticas más valiosas de la ciudad está la catedral románica, la Basílica Catedral de Santa Maria Assunta y San Bernardo. También muy valiosa es la iglesia de la Madonna delle Grazie, que nació de un monasterio de monjas benedictinas. Destaca entre los edificios históricos la Casa dei Melatino situada en Largo Melatini: se trata de un edificio medieval del siglo XIII.
Roseto degli Abruzzi, conocida también como Lido delle Rose, es uno de los centros turísticos más importantes de la costa de los Abruzos, uno de los litorales más bonitos y limpios del Adriático, con amplias playas de arena y fondos poco profundos. Otro aspecto relevante de la ciudad se encuentra en la zona de las colinas. Muy interesante es la Iglesia de San Antimo, que según la leyenda fue construida por el papa Sixto V, y la Iglesia de la S.S.Annunziata, de finales del siglo XVI. En verano, el festival de cine Roseto Opera Prima anima la costa con la presencia de representantes ilustres del cine italiano.
Giulianova nace de un antiguo asentamiento romano llamado Castrum Novum. Hoy es un importante núcleo industrial y turístico de la provincia. Se extiende por la zona de la costa hasta el casco antiguo, construido en el siglo XVI en la cumbre de la colina. Aquí se puede visitar la Catedral de San Flaviano, el Belvedere orientado hacia el mar en Piazza Vittorio Emanuele y el maravilloso Santuario della Madonna dello Splendore, donde se celebra la aparición de la Virgen a un campesino en 1557. También merecen una visita el “Museo d’Arte dello Splendore”, el Museo Arqueológico Torrione “Il Bianco”, la Sala del Escultor Raffaello Pagliaccetti, la Capilla de’ Bartolomei y la Casa Museo Gaetano Braga.
La necrópolis de Campovalano contiene alrededor de diez mil tumbas que se remontan a época picena.
Las reservas naturales de la provincia de Teramo son destinos ideales para los amantes de la fotografía, el birdwatching y el trekking. El Parque Nacional del Gran Sasso y Monti della Laga es la zona protegida más extensa y preciada de Europa: 150 hectáreas de territorio que se extienden por tres regiones (Los Abruzos, Las Marcas y el Lacio) y cinco provincias (L’Aquila, Teramo, Pescara, Ascoli Piceno, Rieti).
En el parque se pueden admirar 1600 especies vegetales y la fauna típica de los Apeninos: el lobo, el rebeco de los Abruzos, el oso y el águila real. Son muchas las excursiones posibles, también en mountain bike, para sumergirse en la tranquilidad y belleza de la naturaleza. La ruta “Sulle tracce di Annibale” (Tras las huellas de Aníbal) en los montes de la Laga, es una de las más transitadas. Famoso es el recorrido de trekking a caballo en los Monti Gemelli (Montes Gemelos) en la zona de la Montaña de Clampi, con su típica forma de U. Hablando de trekking hay muchos itinerarios en Valla Siciliana, como Lu gir de lu Ncuume, una ruta panorámica ideal en los meses primaverales, cuando florecen los campos. En cambio, cuando la nieve llega a los valles lo ideal es alcanzar la cumbre llamada Cima Alta y Montagnone da Cerchiara.
A los amantes de los deportes acuáticos la costa les ofrece una gran variedad de opciones. En los balnearios hay zonas para practicar deportes y también lugares para divertirse: discotecas, pubs, disco bares, el parque acuático, el circuito de karts y los picaderos.
En verano cada pueblo prepara programas con muchas citas culturales y gastronómicas para conocer los productos típicos y la artesanía local.
Son los frutos y los sabores de la tierra los que dan origen a los productos típicos de esta provincia. La recogida y venta de los marroni (castañas) de Valle Castellana se remonta al siglo XIII. El pecorino marcetto es un queso producido en el interior de la región y tiene olor fuerte y sabor picante, es cremoso y de color dorado.
La ventricina teramana se produce entre la zona de montaña y la colina cerca de los montes de la Laga y del Gran Sasso. Es un embutido especialmente graso (50-60%), es de pasta fina, ideal para untar, tiene color claro y sabor picante.
La miel de montaña Millefiori es también muy sabrosa. Entre los productos más preciados cabe señalar la trufa de la Laga, tanto en su versión negra como blanca (bianco pregiato) producida sólo en Italia y vendida en todo el mundo.
Además, símbolo gastronómico de la zona son los arrosticini di pecora, pinchitos de carne ovina. Otro segundo plato típico es la 'Ndocca 'ndocca, una receta a base de carne de cerdo, realizada utilizando todas sus partes menos preciadas (orejas, hocico, pies, cola, costillas...). El aceite de oliva virgen extra es el ingrediente principal de muchos platos de Teramo, tanto de los platos de carne como de los típicos de la costa.
Hay que probar el antipasto (entremés) di mare alla giuliese, plato tradicional de la zona de Giulianova, cerca del mar, hecho con cigalas, chipirones, almejas y lenguados. La noche de Navidad, según manda la tradición, se cocina el bacalao: un plato muy sabroso cuya elaboración empieza tres días antes. El bacalao se cocina con aceite, cebolla, especias, castañas, nueces y uvas pasas.
Los vinos también son muy apreciados: Montepulciano d’Abruzzo, Trebbiano d’Abruzzo, Controguerra y Colli Abrutini.
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